Archive for 24 septiembre 2008

¿moral sexual islámica o… doctrina de sentido común?

24 de septiembre de 2008

 

Webislam es una web que pretende presentar una imágen civilizada de la religión musulmana. En este sentido recoge los consejos sexuales que una doctora egipcia imparte por televisión.  Mientras, por otra parte Webislam informa de que  “Se estima que entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas en todo el mundo han sufrido la mutilación genital femenina y 3 millones de niñas corren el riesgo de ser víctimas de ellas cada año”,  la interpretación que la sexóloga Heba Kotb de las enseñanzas coránicas permite desarrollar una moral sexual muy próxima a  la que es comúnmente aceptada en los ambientes tradicionales de Occidente. Salvo algunos matices, podríamos hablar que lo que enseña la doctora egipcia es casi de sentido común. Seguidamente, un texto casi íntegro  de lo que publica  Webislam sobre este tema:

  

Heba Kotb, de 41 años, ofrece consejos sexuales a todo el mundo árabe desde su programa de televisión, su consulta médica y su consultorio on-line, pero basándose en la religión islámica.
El sexo oral es “aceptable” desde el punto de vista del Islam, tanto para el hombre como para la mujer, mientras que el sexo anal y la homosexualidad es “absolutamente haram”.
 No es totalmente haram la masturbación, ya que ésta no puede sustituir a las relaciones sexuales de pareja, al igual que no pueden hacerlo las películas pornográficas, las cuales desaconseja enérgicamente.
Es el Corán el que explica que la satisfacción sexual de la mujer es fundamental y debe ser una prioridad en el matrimonio, aseguró Kotb. Y añadió que “el hombre no puede dejar pasar demasiado tiempo sin tener relaciones sexuales con su mujer”, porque es muy importante tener relaciones sexuales en cantidad y de calidad.
Kotb considera que preservar la virginidad hasta el matrimonio garantiza la felicidad de la pareja y atiende cientos de consultas sobre qué hacer y cómo prepararse para la noche de bodas. El principal consejo que da a los primerizos es no comer demasiado antes de la “noche de bodas” ó “la gran noche” y tratar de mantener la calma.
Disfrutar del sexo es “un regalo de Dios”.

Nota de Julio Sanz: ¿Es fundamental “la satisfacción sexual de la mujer” según el Corán? Es lo que afirma la  doctora Kotb. Habrá que creerla porque la idea de un paraíso con huríes… parece dar prioridad al placer masculino. Claro que, bien pensado, como es natural, el amor erótico bien entendido es recíproco, porque un coito en el que sólo un “partenaire” sienta goce –sin dar satisfacción a su pareja– se convierte en masturbación.  Y si además, se practica “onanismo”, esto es, se ponen obstáculos a la posible fecundación, entonces se desvirtúa la razón primigenia del erotismo y  éste se devalúa. Diríamos que el “riesgo” feliz de una impregnación es un placer añadido…Claro que esto último son divagaciones personales…

 

 

 

 

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Atlántida, el continente perdido

21 de septiembre de 2008

En capítulo de historia y mitos, que se publica en  http://ignacioondargain.tripod.com
http://ondargain3.tripod.com se puede leer lo siguiente:

  1. Introducción

  2. La Atlántida, el continente perdido

  3. El hombre de Cromagnon

  4. Los guanches (Canarias)

  5. La Atlántida en la Península Ibérica

  6. Los dioses blancos en América

  7. La pérdida de la integridad racial y el hundimiento de la Atlántida

  8. Recuerdos de la Atlántida polar

cosmovisión heróica podría llamarse a lo que escribe Ignacio Ondargain

18 de septiembre de 2008

 

A través de fuegofrío hemos conocido en Internet una página diferente a muchas.

Hoy copiamos el capítulo II de una serie de Historia y Mitos:
http://es.geocities.com/donmiguelserrano/mitos/mitos2.html

Pues si fuera desolada la ciudad de los lacedemonios (espartanos), y sólo quedaran los templos y los cimientos de los edificios, pienso que al cabo de mucho tiempo, los hombres del mañana tendrían muchas dudas respecto a que el poderío de los lacedemonios correspondiera a su fama. (…) Dado que la ciudad no tiene templos ni edificios suntuosos y no está construida de forma conjunta, sino formada por aldeas dispersas, a la manera antigua de Grecia, parecería muy inferior. Por el contrario, si les ocurriera esto mismo a los atenienses, al mostrarse a los ojos de los hombres del mañana la apariencia de su ciudad conjeturarían que la fuerza de Atenas era el doble de la real” (Tucídides, I, 10).

1- El origen
El esplendor de Esparta se mostraba en el valor de sus hombres.
En el origen de Esparta hay una invasión de tribus dorias (arios), hecho reflejado en la leyenda mítica “el retorno de los Heráclitas”. Los dorios llegaron a las tierras de Grecia en torno al 1100 a. C., constituyendo la última de las grandes oleadas de conquistadores indoeuropeos (arios) en la Grecia prehistórica.
Los invasores indoeuropeos antepasados de los antiguos griegos, viniendo del gran norte, penetraron en la Hélade (Grecia) a comienzos del milenio –II, y al establecerse en territorio griego (donde vivían los grupos humanos de las culturas neolíticas de Sesklo y Dimini, y de la cerámica barnizada y la cerámica “minia”) se dedicaron a la agricultura. Fueron reforzados h. –1600 por nuevas oleadas de pueblos indoeuropeos (arios) que traían consigo el carro de guerra y el gusto por el ámbar (mar Báltico), pero que desconocían el mar Mediterráneo (al que llamaron con el mismo nombre que le daban las gentes que allí encontraron: Thalassa, o con denominaciones metonímicas como “póntos”, camino y “pélagos”, planicie). Estos arios fueron, de un lado, los grupos raciales predorios o aqueos (arios, llamados ahhiyawa por los hititas) del Peloponeso, constructores de las fortalezas de Tirinto y Micenas, que hablaban el griego (recientemente interpretado) documentado en las tablillas micénicas escritas en el silabario lineal B y que alcanzaron un elevado grado de civilización, y de otro lado los jonios (arios) de la isla de Eubea y del Ática, del Egeo central y Asia Menor. Otros arios indoeuropeos permanecieron todavía en las zonas montañosas del Epiro y la Grecia septentrional. Procedentes de la región dálmato-albanesa, y estrechamente emparentados con los ilirios (arios), se establecieron primero en las zonas montañosas del Ossa y el Olimpo, del Pindo y la Driópide, y después en la Dóride de la Grecia Central. Estos conquistadores, que no son otros que los dorios, pasaron después al Peloponeso donde crearían Esparta.
2- Historia y tradición en Esparta
Los dorios (arios) espartanos lograron ampliar sus tierras dominando violentamente a los pueblos vecinos y conquistando así las fértiles llanuras de Mesenia. De este modo el territorio de la Esparta clásica, desde comienzos del siglo VII a C., abarcaba la mitad sur de la península del Peloponeso y, con sus 8.500 Km2, se convirtió, tras las guerras mesenias (siglos VIII-V a C.) en la polis (ciudad estado) griega de mayor extensión territorial.
La ciudad extendía su poder político sobre la población de tan vastas tierras, pero los espartíatas eran sólo una parte de la población. El resto (4/5 partes) eran súbditos de los auténticos espartanos, y estaban a su servicio. Esta población no espartana estaba a su vez dividida entre hilotas y periecos. Los hilotas eran esclavos y estaban al servicio de los señores de Esparta, mientras que los periecos (“habitantes de los alrededores”) tenían una mayor autonomía. En circunstancias críticas la polis requería también la ayuda militar de periecos e hilotas, recompensando estos servicios, pero eran los espartíatas quienes monopolizaban la vida pública, la política y la guerra, y quienes formaban el núcleo del ejército de Esparta, detentando el control de las armas y el gobierno. El ejército ejercía una disciplina férrea sobre toda la comunidad.
A Licurgo, un gran legislador tan histórico como mítico de comienzos del siglo VII a C., se le atribuyen las líneas básicas de la constitución y la educación espartanas. Plutarco nos dice que Licurgo “proporcionó a sus conciudadanos abundante tiempo libre; pues en modo alguno se les dejaba ocuparse en oficios manuales y, en cuanto a la actividad comercial, que requiere una penosa dedicación y entrega, tampoco era precisa ninguna, ya que el dinero carecía por completo de interés y aprecio”. Más en su conjunto que en rasgos sueltos (que se dan también en algunas ciudades dorias) esta configuración política y formativa del Estado espartano resulta singular: combina formas de varios regímenes, de la monarquía, de la aristocracia y de la democracia popular y nacional, sobre el trasfondo guerrero ya mencionado. Su gobierno conjugaba una monarquía doble (con 2 reyes, con funciones religiosas y militares); un consejo de ancianos, la gerousía, de claro matiz aristocrático; la apella o asamblea del pueblo (los espartíatas), y un consejo de cinco éforos, con poderes ejecutivos amplios.
Sólo los homoioi o “iguales”, es decir, los espartíatas de pleno derecho, educados según las reglas de Licurgo y entrenados en el largo servicio de las armas, podían acceder a las magistraturas (si bien la realeza era hereditaria y repartida entre dos familias regias) y disfrutar de los privilegios de la “igualdad”. Los homoioi, hijos de padre y madre legítimos, recibían un lote de tierra y algunos esclavos trabajadores o hilotas para trabajarlo, pues no practicaban trabajos serviles ni comerciaban. Tan sólo se educaban en la gimnasia y en la música, y su servicio militar duraba hasta los sesenta años. La “igualdad” era una condición política que servía para exigir una fidelidad total a la comunidad racial.
El “buen gobierno”, la eunomía, característica de Esparta, se fundamenta en la obediencia de todos a las leyes y la interiorización de una moral de honor (aidós y timé) que exigía una total entrega a la Patria e incluso aceptar la muerte en defensa del bien común. El heroísmo espartano se enmarca en la táctica hoplítica, es decir, en los combates bélicos decididos por ejércitos de hoplitas. El hoplita era el combatiente de infantería pesada, que avanza en formación cerrada, codo con codo con sus camaradas, en densas hileras de lanzas y escudos, al encuentro estrepitoso y frontal con sus enemigos. Iba armado con casco, escudo y lanza, espada, coraza y grebas o canilleras. A diferencia del héroe homérico, el hoplita no se lanza en solitario a un duelo de jabalinas arrojadas, sino que empuja y resiste a pie firme el feroz choque con los hoplitas contrarios. La táctica hoplítica simboliza bien el espíritu combativo de los espartanos, que sobresalían por su marcialidad en este tipo de combate, que requería tanto coraje como disciplina. Era una lucha que reclamaba el heroísmo colectivo y no el arrojo individual, una pelea donde había que resistir a pie firme y en la que el escudo, que protege al camarada vecino, era un factor esencial. “Vuelve con el escudo o sobre el escudo”, decían al despedir a sus hijos las severas madres espartanas –esto es: vuelve victorioso o muerto (pues los muertos en combate eran transportados sobre sus escudos)–.
Los hoplitas espartanos, de glorioso prestigio, supieron ser dignos de su fama y su Patria en múltiples ocasiones. Frente al inmenso ejército persa, las Termópilas (480 a C.) el rey Leónidas pereció ejemplarmente, al frente de sus trescientos espartíatas, peleando hasta el último hombre, y posteriormente en la batalla en Platea (479 a C.), los espartanos y sus coaligados derrotarían a los incontables invasores persas. Al cabo de varios decenios de gloria, los espartanos sufrieron la derrota de Leuctra (371 a. C.), ante las falanges y la caballería de los tebanos acaudillados por Epaminondas. Esparta no recobraría nunca más su antiguo poder, falta de hombres y sobrada de enemigos. Perduró la sombra de su grandeza pasada, aracaizante y orgullosa, hasta la conquista romana en 146 a. C.
3- Vivir en Esparta
A Licurgo se le considera el instaurador del singular sistema de educación que caracterizaba a los espartanos. A diferencia de las otras polis griegas, allí la educación (agogé), corría a cargo de la polis y era obligatoria y colectiva. Ya desde su nacimiento, los ancianos de la tribu paterna debían examinar al recién nacido, que, si era muy enclenque o padecía graves defectos, debía ser arrojado por el monte Taigetos. Sólo debían vivir los capaces para ser hoplitas dignos. Hasta los siete años el niño era cuidado por su madre. Luego quedaría a cargo de la comunidad, que lo preparaba mediante la agogé para convertirse en uno de los “iguales”. Los niños convivían agrupados por edades bajo la dirección de un paidónomo, y se les enseñaba a soportar todo tipo de penurias y a entrar en la adolescencia mediante una iniciación particular. Esta consistía en una temporada de vida al margen de la comunidad, salvaje, la krypteía, con duros ritos religiosos que ponían a prueba su capacidad de soportar y superar el dolor.
Inclusive si estaban casados, vivían con sus camaradas de armas de la misma edad hasta los treinta años. El entrenamiento de la agogé, la syssitia y las actividades de la milicia y la guerra imponían una vida colectiva que no dejaba espacio para la divagación y las artes, pero favorecía las diferentes formas de atletismo y gimnasia y la caza. La mujer espartana tenía mayor libertad que la ateniense y participaba de los ejercicios gimnásticos. Rasgos del carácter lacedemonio eran su respeto por los mayores y la afición a las frases breves y agudas. Concisión y agudeza eran propias del estilo lacónico.
En este firme esquema educativo no quedaba espacio para el egoísmo, la crítica negativa ni la divagación. Así, por ejemplo, según refiere Plutarco en la “Vida de Licurgo”, “la educación se prolongaba hasta la edad adulta. A nadie se le permitía vivir a su capricho, sino que en la ciudad, como en un campamento, observando un método de vida ya establecido, entregados a los asuntos públicos, y, en suma, convencidos de que no se pertenecían a sí mismos, sino a la Patria, pasaban el tiempo cuidando a los niños y enseñándoles cualquier cosa honesta, o aprendiendo ellos mismos de los ancianos” (24, I)
El buen orden social y la unidad cívica quedaban garantizados, mientras la economía conseguía mantenerse al nivel fundamental de lo real. Tales rasgos eran algo que un filósofo desengañado por la deriva demagógica ateniense, como Platón, encontraba admirable y sugerente para planear en su Política el ideal de una República.

FUENTES: http://ignacioondargain.tripod.com
http://ondargain3.tripod.com

Patricia… piernas largas

15 de septiembre de 2008

 

 

La escritora sueca Astrid Lindgren creó el personaje infantil conocido como Pippi Calzas Largas…. Cuando esta pecosa y encantadora chiquilla creció, crecieron más sus piernas que sus coletas. El resultado final es que se convirtió en una deslumbrante mujer de bonitas y esbeltas piernas de vértigo y asidua usuaria de la minifalda.
Esta historia vino a mi mente cuando el viernes pasado, al tomar asiento en el tren me encontré frente a unas torneadas y bonitas piernas que se perdían en el interior de una minifalda. Su propietaria era una guapa muchacha de ojos verdes, que me mantuvo la mirada.
Me pareció adivinar que ella pensó que me situé frente a ella para disfrutar de su presencia. Puesto que no darme por enterado de su presencia sería una grosería tuve la feliz idea de sugerirle que podría llegar a ser modelo de pasarela… Ella sonrió y me dijo que era camarera…, azafata o algo así.
—Tienes unos 28 años… ¿…no?
— “26 años y…me llamo Patricia…

—Es un nombre típico de Irlanda… Le dije que conocía a una guapa mujer irlandesa que tenía un blog sobre

mitología celta. Si te gustan los cuentos maravillosos como las historias del Señor de los Anillos, entra en  

www.irlandairlanda.wordpress.com

En ese momento el tren llegó a la estación y Patricia desapareció de mi presencia…. Pensé si habría sido un
sueño… Pero en mi mano tenía un papel con un número de teléfono… un gesto de franqueza muy acorde con su nombre que evoca a la nobleza romana.
Si Patricia, la misteriosa jóven de minifalda que conocí en el tren suburbano, lee estas líneas, podrá conocer el significado y análisis numerológico de
su nombre, según

  
http://www.misabueso.com/nombres/nombre_patricia.html

 

PATRICIA es…
nombre Femenino de origen Latino.
Del latín patricio. Mujer noble. Titulo de los primitivos moradores de Roma.
 
 

 

 

 

Análisis por numerología del nombre Patricia

Naturaleza Emotiva:

Naturaleza emotiva que todo lo aprovecha. Se expresa por medio del método, la ejecución y la jerarquía. Ama lo sólido, lo que crece y lo protege. Le gusta sentirse segura.

Naturaleza Expresiva:

Se amolda a todo. Se expresa en la jovialidad, la amenidad y la prodigalidad. Ama la dignidad y el renombre, lo bello, lo que crece y engrandece.

Talento Natural:

Es mente de pensamiento deductivo. Se expresa de modo independiente, con autoridad y lealtad, generalmente en actividades más dependientes de la intuición que de la razón.
Podría destacar en actividades relacionadas con la ciencia, literatura, ocultismo, horticultura, arte dramático o comedia.

 


 Número de Suerte: 5   

 

un jeque marroquí recomienda las bodas con niñas

13 de septiembre de 2008
Esta noticia  es la mejor imágen de lo que es el islamismo y la religión de Mahoma. Aunque se trata de un hecho escandaloso para la idiosincrasia occidental e incluso de un grave delito de pederastia –que no de pedofilia, del griego, amigo de los niños– está claro los poderes fácticos y los grandes medios de comunicación no van a cesar en su campaña en favor de la islamización de Europa.
Sin embargo, el diario El País,  ( Madrid, 12 sept 08) que no oculta sus simpatías por la inmigración procedente de Marruecos, informa de lo siguiente:
En el mundo islámico, sobre todo en la Península Arábiga, el matrimonio de hombres adultos con niñas es relativamente frecuente.
El jeque marroquí Mohamed Ben Abderrahman Al Maghraoui emitió a principios de mes una fatua (edicto islámico) en la que “legaliza” la unión entre una chiquilla y un hombre adulto. “Nos han contado, y hemos constatado, que las niñas de esa edad dan mejores prestaciones que las mujeres adultas”, afirma. “En consecuencia están tan capacitadas para contraer matrimonio como las jóvenes de 20 años”.
Al Maghraoui, un conocido jeque salafista autor de media docena de libros de teología, colocó la fatua en la página web de su asociación Predicación y Sunna en el Corán.
Su pronunciamiento ha provocado un gran escándalo en Marruecos, pero hasta la fecha no ha habido ninguna reacción de las autoridades. El teólogo radical fundamenta su edicto en el ejemplo del profeta Mahoma. Aicha, recuerda, tenía sólo seis años cuando se convirtió en su prometida aunque no se casó con ella hasta que cumplió los nueve.
Hasta el diputado islamista Abdelbari Zemzmi, un ex imán, tachó de “aberrante” la fatua porque desde los tiempos del Profeta “la realidad social ha cambiado”.
Ante la pasividad de las autoridades, un abogado de Rabat, Mourad Bakouri, ha tomado la iniciativa de denunciar a Al Maghraoui por “vulneración del código de la familia y conculcación de los derechos de la infancia”.

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Nota de Yrania:  “El País” acostumbra a usar  la palabra “pedofilia” (“amistad hacia los niños”) en vez de “pederástia”, palabra que expresa con más precisión tal perversión sexual. Lo correcto desde el punto de vista etimológico es usar la expresión “pederasta” y no “pedófilo”.

 

 

 

 

CULTURA DE LA MUERTE VERSUS CULTURA DE LA VIDA

8 de septiembre de 2008

En este año la España de ZP nos muestra que a la “Izquierda progresista” le gusta el aborto libre y todavía no obligatorio, la eutanasia y el auxilio al suicidio. Lógicamente, el PSOE de ZP es partidario de Obama y no del Partido Republicano de USA. Poca gente se para a pensar que “alguien” tendrá que cargar con la odiosa misión de ayudar a una persona a suicidarse. No es casual que los mismos poderosos medios de información que apoyan a Obama, quizás, entre otras razones por haber nacido como negro y musulmán, son los que ahora, sin confesarlo, critican a Bristol Palin, la hija soltera de  Sarah Palin, candidato vicepresidencial, por estar en el quinto mes de gestación y  no haber abortado. Incluso algunos medios, como “usmagazine.com” llegan a titular “Bebés, mentiras y escándalo”. Basta ver estas imágenes para comprender que Sarah Palin representa la defensa de: la familia, el derecho a la vida y la pertenencia a la tribu vikinga… Por cierto que esta revista de cotilleo, que, al igual que El País, de Madrid, apoya a Obama…


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