Archive for 29 diciembre 2011

Call of Duty: World at War Soundtrack – Wehrmacht Victory

29 de diciembre de 2011

http://youtu.be/VuO6XFo1npw

denunciado por editar “Mein Kampf”

21 de diciembre de 2011

Mientras, por los órganos de propaganda del Sistema se proclama que hay “libertad de expresión”, y especialmente, para la edición de libros y prensa, por otra parte, hay limitaciones legales y judiciales que pueden lograr, en la práctica, que la “libertad” sea selectiva, es decir, total libertad para unas ideas y casi ninguna para otras.

Esto es lo que se entiende al leer la noticia que hoy publica el diario de Madrid “El Pais“:

El estado alemán de Baviera, propietario de los derechos de ‘Mi lucha’, lleva a juicio al dueño de la librería Europa por publicar la obra sin consentimiento

JESÚS GARCÍA – Barcelona – 21/12/2011

Adolf Hitler ha metido en un lío judicial a un neonazi español. Pedro Varela Geiss, el librero barcelonés encarcelado por difundir ideas genocidas, se sentará de nuevo en el banquillo de los acusados. Pero esta vez no lo hará por vender libros que menosprecian a negros y homosexuales; tampoco por decir que el Holocausto fue un “mito” de “seis millones de pastillas de jabón”. Varela (…) está imputado por algo más prosaico: vulnerar la propiedad intelectual por editar y distribuir el Mein Kampf, la biblia del nacionalsocialismo.

Varela confeccionó su propia edición de Mi lucha y vendió un número desconocido de ejemplares a lo largo de los años en la librería Europa, que el año pasado fue asaltada y destrozada por una veintena de jóvenes “antifascistas” y que permanece abierta al público. Pero la actividad del librero topó con el Estado Libre de Baviera, el land alemán que posee los derechos de autor de la obra hasta 2015 (…).

“Hitler fue residente de Múnich hasta su muerte, y por esa razón Baviera se convirtió en la dueña del copyright de su obra”, explica, desde la capital bávara, la doctora Edith Raim, del Instituto de Historia Contemporánea. El abogado del librero, Fernando Oriente, añade: “Las fuerzas de ocupación confiscaron las propiedades de Hitler” y las entregaron a la recién creada República Federal de Alemania. “Los herederos legales de Hitler reclamaron esos derechos de autor, pero su demanda ni siquiera fue admitida a trámite”, matiza.

En febrero de 2009, el consulado alemán en Barcelona -situado a escasos 350 metros de la librería Europa- decidió poner fin a los negocios de Varela a costa del Mein Kampf e interpuso una querella contra él por un presunto delito contra la propiedad intelectual. La juez archivó inicialmente el caso, pero el fiscal de delitos de odio y discriminación de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, recurrió el archivo. La Audiencia de Barcelona le dio la razón y ordenó seguir con la investigación, que está prácticamente concluida.

La obra de Hitler es uno de los títulos que un juez ordenó destruir tras la condena a Varela a 15 meses de cárcel. El librero no ha eludido la prisión por reincidente -había sido condenado antes por un delito similar- y está previsto que quede en libertad el próximo marzo. Él se siente víctima de una persecución y sus seguidores piden dinero para ayudarle porque “toda verdad necesita de alguien que la proclame”.

El abogado lamenta que se reclame a Varela, pero no “a otras librerías generalistas que venden el libro sin ningún problema”. “Supongo que es por ser quien es”, añade. En Alemania, aclara Raim, “está prohibida la publicación del Mein Kampf, pero no su posesión”.

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Nota de JRANIA: Esta información procede de “El País” y del blog “Libertad Pedro Varela

“GERMANIA”, de Cornelio Tacito, historiador romano

2 de diciembre de 2011

En la geografía contemparánea a Tacito, la Germania no coincidia sino que excedía las fronteras de la Alemania de los siglos XX y XXI. Así por ejemplo, los actualmente llamados Paises Bajos ó Nederland corresponde a la Baja Germania, en contraposición a la Alta Germania. Como es sabido, los germanos comprendían multitud de pueblos que pese a su pecularidad tenían un carácter y espíritu comunes.  Sobre este tema trató el gran historiador romano en un libro que es fundamental para comprender la historia de Europa. Por este motivo me parece interesante leer el siguiente trabajo para salir al paso de ciertas acusaciones malévola hechas contra Tacito y su libro “Germania” por parte de los “intelectuales” al servicio del Sistema imperante en Europa desde 1945.

Cornelio Tacito es el historiador romano autor de su famosa obra titulada “Germania”, la cual ha sido publicada en lengua castellana, entre otras, por la Editorial Gredos, S.A, de la calle Sanchez Pacheco, 81, de Madrid. El ejemplar que manejo está impreso por Gráficas Condor, S.A., en Madrid y en el año 1981. Su depósito legal es M-5707-1981 y su ISBN  es 84-249-0067-7. El asesor para la sección latina es Sebastián Mariner Bigorra. Según las normas de la Biblioteca Clásica Gredos, esta obra ha sido revisada por José Luis Moralejo Alvarez. En esta edición de la B.C.G. 36  la parte correspondiente a “Germania” comprende las páginas  105 hasta 155, es decir, 50 páginas,  pues “Agrícola” ocupa las 104 páginas anteriores y “Diálogo sobre los oradoes” las páginas 157 hasta la 226.

Todas estas precisiones son oportunas ya que algunos comentaristas de prensa han hecho citaciones del libro “Germania” sin respetar la literalidad del texto del libro reseñado por ellos mismos y que afirman basar su crítica sobre el texto  del que aquí hacemos referencia.

Lo que leemos en “El País” está escrito en letra “Itálica”, mientras que el texto mío y de Tacito está escrito en letra cursiva:

Cuando uno toma en sus manos Germania, tan pequeñita que normalmente se edita con otros dos libros breves de Tácito, Agrícola y el Diálogo sobre los oradores (en la edición de la Biblioteca Clásica Gredos, por ejemplo, con introducciones, traducción y notas de J. M. Requejo), (…), rápida panorámica de la geografía, los usos y costumbres de los germanos, (…).  Estoy casi convencido de que los germanos son indígenas y que de ningún modo están mezclados con otros pueblos [(pág. 114)]  […] al no estar degenerados por matrimonios con ninguna de las otras naciones, han logrado mantener una raza peculiar, pura y semejante solo a sí misma; de ahí que su constitución física, en lo que es posible para un grupo tan numeroso, sea la misma para todos: ojos fieros y azules, cabellos rubios,   [págs.. 115 y 116] […]”.

Para los nazis y sus precursores, Tácito demostraba la continuidad de un pueblo en una tierra y justificaba la política racial. “Volveremos a ser como éramos“, anotó Himmler en su diario, emocionado por “el señorío de nuestros antepasados” tras leer Germania.

El reichsführer hasta estudió ejecutar a los homosexuales como Tácito señalaba que hacían los antiguos germanos: ahogándolos en las ciénagas.[*]. Sencillos, valerosos, leales, puros, honorables y hasta castos: así se veían retratados muchos alemanes en Germania. Y los SS se identificaban con aquellos guerreros -reencarnados en el arquetipo del ario-, para los que supuestamente la lealtad era su honor.

Entre la primera citación de la pág. 114 y la segunda, de las págs.. 115 y 116, hay unas cuarenta y cinco líneas de texto que se omiten deliberadamente.  La primera cita continúa así hasta completar un párrafo:: 

Estoy casi convencido de que los germanos son indígenas y que de ningún modo están mezclados con otros pueblos, bien como resultado de emigraciones, bien por pactos de hospitalidad, pues quienes en otros tiempos querían cambiar de lugar, no lo hacían por tierra, sino por mar, y desde nuestro mundo son escasas las naves que se adentran en un Océano inmenso y, por decirlo así, hostil.  Además, aparte del peligro de un mar temible y desconocido, ¿quién va a dejar Asia, Africa ó Italia para marchar a Germania, con un terreno difícil, un clima duro, triste de habitar y contemplar si no es su patria?” [(pág. 114)]

La segunda cita fue mutilada de su inicio, pues es así la redacción del párrafo completo:

 

”Me adhiero a la opinión de que los pueblos de Germania, al no estar degenerados por matrimonios con ninguna de las otras naciones, han logrado mantener una raza peculiar, pura y semejante solo a sí misma; de ahí que su constitución física, en lo que es posible para un grupo tan numeroso, sea la misma para todos: ojos fieros y azules, cabellos rubios, cuerpos grandes y capaces sólo para el esfuerzo momentáneo, no aguantan lo mismo la fatiga y el trabajo prolongado, y mucho menos la sed y el calor fuerte; sí están acostumbrados al frío y al hambre por el tipo de clima y de territorio en los que se desenvuelven.”   [págs. 115 y 116].

[*]: En la pág. 122 de “Germania” (Edit. Gredos, Madrid 1981) vemos cómo se falsifica o manipula el texto original, en el cual no existe ni tampoco pudo existir una palabra que en la época de Tácito no existía puesto que fue inventada en el siglo XIX. Me refiero al controvertido término “homosexuales”, a los que según un redactor del diario “El País” mencionaba Tácito… En realidad lo que Tácito escribió se refiría diversas clases de delincuentes y cada cual es muy dueño de interpretar qué típo de delitos se señalan con la frase ”los que cometieron deshonestidades”. Este es el texto origina:

“La diferencia de las penas proviene de los delitos: cuelgan de los árboles a los traidores y desertores; a los cobardes, malos guerreros y a los que cometieron deshonestidades los sumergen en el fango de pantanos y les echan encima cañizo.”

En el resto del libro “Germania” se tratan temas que ni siquiera son mencionados por los comentaristas citados, los cuales en realidad sólo tratan de promocionar un libro publicado con el sensacionalista título de “El libro más peligroso”. Efectivamente, en “Germania” se alude con detalle a la geografía, los cantos y folklore, la etnia, el comercio y la economía, la guerra y sus técnicas, los dioses, la política, las normas penales, la vestimenta, el matrimonio y la familia, el matriarcado, las fiestas y el deporte, la alimentación y el ocio, los funerales y la religión de los pueblos llamados genéricamente germanos.


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