Archive for the ‘APORTACIÓN’ Category

banderas y escudos

14 de julio de 2012

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fray Manuel Parra: Cruzada contra la Nicotina

20 de mayo de 2012

La revista “Más allá” (nº 279, pág. 40) publica una entrevista con el misionero Manuel Parra, quien afirma que a su consulta  en la ciudad pacense de Don Benito (Badajoz, España) han acudido de entre 10000 y 15000 personas,  de las cuales el 87% dejaron de fumar como resultado de haber seguido su método de tomar unas gotas de “yare” –jugo destilado de yuca–.

Sin embargo, él mismo –asegura– dejó el vicio del tabaco  a los veintitantos años de edad y por la sola fuerza de su voluntad, sin utilizar ninguna otra ayuda.

Señala que “En España  mueren 3000 personas al año de cáncer de pulmón por culpa del tabaco. ” y añade que el tabaquismo también es “la principal causa de la aparición de otras enfermedades, como el cáncer de pancreas, de vejiga, de próstata, el cien por cien de los enfisemas, etc.”

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Fuente: www.masalladelaciencia.es

Vasconia

14 de mayo de 2012

 

Carta de un Obispo Católico al Papa Juan XXIII VERLO y COPIARLO

4 de mayo de 2012

Carta de
Monseñor PROENÇA SIGAUD (Gerard) a Juán XXIII:
 
Eminentísimo Señor:
Cuando considero la vida católica actual … veo muchas cosas que son señales de vida y que ciertamente son propias para reconfortar a toda alma que ama a la Iglesia. Sin embargo veo otras que me producen gran angustia. …
Veo que los principios, que el espíritu de lo que se llama Revolución, penetra en el clero y en el pueblo cristiano, …
Muchos de entre el clero no ven los errores de la Revolución, y no se oponen a ellos. … Otros se adhieren a los errores y al espíritu de la Revolución, y abiertamente ó en la sombra, alientan este espíritu, …
En mi humilde opinión, si el Concilio quiere tener efectos saludables, debe considerar primero el estado de la Iglesia que, a semejanza de Cristo, conoce un nuevo Viernes Santo, entregada sin defensa a sus enemigos, …
Es necesario evidenciar el combate a muerte que se ha entablado contra la Iglesia en todos los lugares, reconocer al enemigo, comprender la estrategia y la táctica de este combate, examinar claramente su lógica, su psicología y su dinámica, para que podamos comprender de manera segura cada una de las luchas de esta guerra y organizar y dirigir con toda seguridad la guerra contraria.
1.- NUESTRO ENEMIGO
:
Ahora hace ya seis siglos el enemigo implacable de la Iglesia y de la sociedad católica, en un avance lento y sistemático, ha derribado y destruido casi todo el orden católico, es decir la Ciudad de Dios, y se esfuerza en edificar en su lugar la Ciudad del Hombre. Su nombre es “Revolución”.
La “Revolución” quiere construir todo el orden de la vida humana, la sociedad y la humanidad sin Dios, sin Iglesia, Sin Cristo, sin la Revelación; sobre la sola razón humana, sobre la sensualidad, la codicia y el orgullo. Para ello, pretende derrotar, destruir radicalmente y reemplazar a la Iglesia.

la Secta Francmasónica.
Después de dos siglos, vemos realizado lo que el Papa Clemente XII señalaba como programa de esta secta. … Pocas cosas faltan para la construcción total de la Ciudad del Hombre. ¿Cuántos años le serán concedidos a la Iglesia en “la asamblea de los reyes de la Tierra”? ¿Cuántos
años faltan para imponer el “nuevo orden de los siglos” al mundo y a los cristianos?
Hay un detalle que podemos observar si examinamos un billete de un dólar de los Estados Unidos de América y que alude a ese “nuevo orden de los siglos”. En el círculo, al lado derecho del billete vemos una pirámide que está construida en una gran llanura sin cultivo. Las piedras que la componen son cuadradas y pulimentadas. El significado de esta alegoria está indicado en la inscripción que se lee en la franja: Novus ordo seculorum. La pirámide significa la nueva humanidad que está compuesta por los hombres elogiados por los francmasones, cuyo símbolo es la piedra pulida en la que son transformados los hombres creados por Dios Creador pero transformados por el Gran Arquitecto del Universo. La base de la pirámide indica el fundamento de este Nuevo Orden de los Siglos:
MDCCLXXVI [1776], año del nacimiento de los Estados Unidos de América. … Faltan piedras en la pirámide. El nuevo orden de los siglos no está pues completo todavía, pero le falta poco.
Sin embargo, la obra estará seguramente acabada porque encima de la pirámide está representado el Gran Arquitecto por un ojo colocado en un triángulo. Es el “Dios” gnóstico; no es el Padre de Jesucristo, que es un creador vengador. Estamos en pleno dualismo gnóstico-maniqueo que es la base teológica de la secta masónica. Encima de la pirámide se puede leer: “ANNUIT COEPTIS”. Ese “Dios” da su aprobación a las empresas como la que se inicia en 1776; es decir, alaba la obra, la aprueba, está de acuerdo con ella. Para nosotros, el verdadero Nuevo Orden de los Siglos fue fundado por Nuestro Señor Jesucristo. … El orden masónico es contrario a la naturaleza creada; se opone al orden católico.
 
 
 
El judaísmo internacional
.
Nosotros condenamos toda persecución contra los judíos en razón de su religión o por razones étnicas. Pero la Iglesia no puede ignorar los hechos pasados y las afirmaciones claras del Judaísmo internacional. Los jefes de este judaísmo conspiran desde hace siglos contra el nombre católico y preparan, metódicamente y por odio inmortal, la destrucción del orden católico y construyen el orden del imperio mundial judaico. … El dinero, los medios de información, la política mundial están, en gran parte, en manos de los judíos.
Esta es la realidad. A esa realidad de la lucha sistemática y metódica de este “Enemigo del Hombre” es necesario oponer no el odio, sino la vigilancia, la claridad, nuestra propia lucha sistemática y metódica.
La Revolución.
El proceso de la Revolución comenzó a finales de la Edad Media, progresó por el llamado Renacimiento, dio saltos adelante en la Pseudo-Reforma, destruyó la base política y social de la Iglesia en la llamada “revolución francesa”, pensó derribar la Santa Sede, en el ataque a los Estados Pontificios, causó una crisis interna muy grave con el “Modernismo”, intentó, con el “Comunismo” producir el instrumento para borrar de la Tierra el nombre cristiano.
La mayor fuerza de la Revolución nace de la utilización inteligente de las pasiones humanas, desenfrenadas y metódicamente excitadas.
La Revolución emplea dos vicios como fuerza destructora de la sociedad católica y constructora de la sociedad atea: la sensualidad y el orgullo. Estas pasiones desordenadas y violentas son dirigidas de manera científica hacia un fin preciso y se someten ellas mismas a la disciplina férrea de sus jefes, para destruir de arriba abajo la Ciudad de Dios y construir la Ciudad del Hombre, es decir, para edificar el orden del Anti-Cristo. Un cierto gobierno central, enérgico y muy inteligente dirige todo el proceso: es una central humana que es el instrumento del mismo Satán.
 
 
 
 
 
 
2.- EL COMBATE CATÓLICO CONTRA EL ENEMIGO
El Syllabus del Papa Pio IX
El Syllabus es la lista providencial de los errores perniciosos de nuestra época. Esa lista debe ser completada añadiendo los errores del “socialismo”, los errores de Marc Sangnier, del movimiento “Le Sillón”; la herejía social de Maritain, la idolatría “democrática”, el ídolo de la “Democracia Cristiana”, los errores del “Liturgicismo”, los errores de “comunismo” respecto a la propiedad privada, los errores del “Evolucionismo panteísta universal”.
 
3.- LA ESTRATEGIA DEL “CABALLO DE TROYA”
La doctrina del “mal menor”
De entre las muy numerosas formas de las que se vale la “Revolución” para penetrar subrepticiamente en la ciudadela de la Iglesia, se distingue la táctica del “mal menor”. Es una nueva versión del gigantesco trofeo que fue caballo de madera en la guerra de Troya.
La doctrina católica enseña: si no podemos evitar el mal, podemos permitir un mal menor para evitar un mal mayor, con tal de que no hagamos positivamente el mal. En la práctica, la resistencia sucumbe bajo este pretexto.
Quienes abogan por la táctica del “mal menor” consideran que un cierto mal menor es necesariamente un mal pequeño contra el que no se justifica el combate.
Hay incluso sacerdotes católicos que consideran que el combate causa perjuicio a la Iglesia. Por esto, so capa de prudencia, de caridad, de tolerancia y de delicadeza apostólica, permiten el mal sin combatirlo.
Quienes así actúan olvidan que una de las características de la Iglesia Católica es ser militante. [La vida es milicia].
Los tácticos de la teoría del “mal menor” no recuerdan que incluso el mal menor es siempre un mal y por no recordarlo no tratan de eliminarlo ni suprimirlo. Al coexistir cotidianamente con el “mal menor”, olvidan el bien mayor al que se opone el “mal menor”, y por el uso de la “hipótesis” (la teoría del mal menor) olvidan la “tesis” (el bien mayor), y al final prefieren el mal mismo cosa normal y rechazan el bien con horror. Es el caso, por ejemplo, de la doctrina de la separación entre la Iglesia y el Estado. (En la práctica, se dice, no es viable el Estado confesional; en consecuencia, se renuncia a la doctrina del Estado Católico). Otro caso es aceptar entre conyuges católicos el divorcio como forma de ruptura del matrimonio, por miedo a que sea impuesto.
 
4.- LAS DIFICULTADES INTERNAS DE LA IGLESIA
Al parecer, la causa de la paralización de la filosofía escolática partiría de la reforma hecha en el año 1930 de los estudios romanos. La filosofía, la teología y la sociología católicas han perdido en parte su dinámica. Los nuevos guías son: Sartre, Freud, Dostoievsky, etc….
El Concilio debería considerar muy de cerca la posibilidad de dar un nuevo vigor a la doctrina católica. … Deberían ser condenados el “socialismo cristiano”, el “nominalismo”, el “idealismo kantiano”, todo Hegel con su escuela, Sartre, la doctrina de Maritain, y su engañosa distinción entre individuo humano y persona humana en las cosas sociológicas, el “evolucionismo” absoluto, el positivismo jurídico, el maniqueísmo y el gnosticismo modernos que se expresan en el arte abstracto, el teosofismo, el Rotary, el Lions, el “Rearme Moral”.
En el importante campo de la educación de los hijos dentro de la familia cristiana hay que eliminar la influencia de las ideas de Jean-Jaques Rousseau. Es erróneo considerar a los niños, en general, como si fueran ángelitos, sin pasiones desordenadas y sin concupiscencia. En las cuestiones sexuales la inocencia debe, dentro de lo posible, ser conservada; pero las ideas y los principios morales hay que comunicarlos a los niños, cuando se pueda, en su integridad, de modo que el fiel cristiano llegue a su madurez lo más pronto posible. También hay que restaurar el principio de la autoridad paterna y materna, tan combatido por los enemigos de la familia cristiana y del matrimonio.
 
5.- EL COMBATE CONTRA LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA
La conspiración de la “Revolución” es una y orgánica, Tal conspiración debe ser combatida según un modo y acción únicos y orgánicos.
(…) El combate católico contra los enemigos de la Iglesia se me presenta con frecuencia como un combate de ciegos contra personas que ven. Nosotros ignoramos el fin, el método, la dinámica, la estrategia y las armas,
¿qué nos enseña la sociología católica de todas esas cosas?
a) Reedificación de la sociedad católica.
Si los fieles cristianos estuviesen reunidos y dirigidos, para la consecución de la sociedad católica, para un verdadero combate mundial, de modo enérgico, claro y metódico, la marcha triunfal de la “Revolución” se interrumpiría y el Reino del Sacratísimo Corazón de Jesús sería instaurado. “Restaurar todo en Cristo”.
La reconstrucción de la Cristiandad es cosa de gran importancia. (…) El orden cristiano … es la mayor gracia (exterior al individuo) que impulsa suave y eficazmente a multitudes enteras de fieles a la santidad de vida y a la salvación eterna. En la sociedad “revolucionaria” Dios pesca las almas con anzuelo. Este tipo de sociedad es un obstáculo para la salvación de las almas. En la sociedad cristiana, las almas son pescadas con redes. Este tipo de sociedad es la mayor gracia exterior.
b) las utopías “socialistas” y “comunistas”
Las utopías “socialistas” prometen una sociedad de hermanos: sin autoridad, sin clases sociales, sin pobreza, sin dolor, sin Dios y sin infierno. Prometen el paraíso en la Tierra. Sin Dios: “”libertad”. Sin rey ni padre: “Igualdad”. Sin propiedad privada ni clases sociales: “fraternidad”. Estos utopistas ó ilusionistas afirman que la Iglesia primitiva era “comunista”. Por eso algunos católicos creen que el “comunismo” y el “socialismo” tienen principios cristianos.
Así como la Serpiente tentó a Eva y a Adán con la falsa promesa de “Seréis como dioses” los nuevos profetas de los paraísos en la Tierra prometen un “Estado de Bienestar” y un “Mundo Feliz”: “Te daré todas estas cosas” (Con estas palabras tentó el Diablo a Jesús en el Desierto).
Nuestra vida humana en la Tierra no puede ni debe ser “paradisiaca”. La finalidad de la vida humana en la Tierra se obtiene mediante la Cruz, la paciencia, la abnegación. No basta la justicia humana, es necesaria también la caridad.
Buscando el Reino de Dios y su justicia, el hombre puede obtener la medida felicidad terrestre que concede la Providencia. Violando la ley natural, los hombres seducidos por el “socialismo” de Satán adquieren la esclavitud, nunca la felicidad. El rey de los judíos “los acaudillará con vara de hierro”.
En el desarrollo normal de la sociedad las diferencias sociales y económicas no van necesariamente contra la justicia; la caridad puede contribuir a limar las injusticias y abusos. El odio a los bienaventurados y a las virtudes cristianas de humildad, castidad y pobreza es resultado de la exaltación de la “igualdad” y de la envidia.
 
6.- EPÍLOGO
Quienes hoy, incluso entre los sociólogos católicos, hablan de una “Nueva Humanidad”, que sería resultado del “dogma” de la Evolución… Un día el hombre fue mono. En el futuro el hombre podría evolucionar y llegar a ser el “superhombre”… Entonces las leyes del Derecho natural serían distintas,
Incluso la ley moral, que sería, por tanto, relativa…
En mi opinión estas teorías son totalmente ajenas al Cristianismo.
 
 
FIN
 
 
 
Gerard de Proença Sigaud, Obispo de Jacarezinho
 
 
Carta-Respuesta de Monseñor Proenca Sigaud, de fecha 22 de Agosto de 1959, a una encuesta de la comisión ante-preparatoria del Concilio Vaticano II
 

EUROPA…ETERNA ???

3 de febrero de 2012

Ciertamente Europa (territorio y cultura) es la clave para nosotros los europeos. En primer lugar nuestra antigüedad, puedes percibir la huella de nuestra presencia en este territorio desde hace milenios. Son recuerdos nuestros las cuevas pintadas de Lascaux o Altamira, o las vidas y las obras de Aristóteles o Cicerón. Es también la obra de nuestra carne y nuestra sangre; la remota huella de nuestra alma, de nuestro espíritu, de nuestro genio. Esta Europa tiene nuestro color, nuestra faz. El pensamiento cristiano o musulmán no sería nada sin los pensadores greco-latinos -físicos, matemáticos, filósofos, poetas… Lo que le valieron a los cristianos y a los musulmanes fueron el saber y la ciencia de los pueblos conquistados –Grecia, Roma, Egipto, Persia, o India. De no ser por el aporte intelectual de estas grandes culturas y civilizaciones ambas religiones se hubieran consumido en la mediocridad, y así sucedió en territorios donde no existían precedentes culturales de tal complejidad –fíjate en el cristianismo en Etiopía, pongamos por caso. Sólo en Europa se podía producir una patrística griega y latina, o una filosofía escolástica medieval, que también se produjo en el ámbito musulmán y que tuvo como punto de partida a los mismo autores –Platón y Aristóteles, como es bien sabido, entre otros muchos. En lo que respecta a la Europa cristianizada el mundo clásico (pese a las pérdidas y a la censura) pervivió con plenitud hasta finales del XVIII. Puedes recorrer nuestra historia cultural (romana y bizantina) desde los siglos V y VI hasta la Revolución francesa. Síguela en la ciencia, en la filosofía, en el derecho, en la política, en la literatura, en las técnicas más diversas. Allí encontrarás siempre a los clásicos griegos y latinos guiando e instruyendo. Te recuerdo el Renacimiento carolingio (siglo VIII), o el más tardío del siglo XII (Juan de Salisbury, Pedro Abelardo, la poesía y la novela del período trovadoresco, las primeras muestras en lenguas vernáculas…), verdadero arranque del Renacimiento propiamente dicho de los siglos XIV y XV. Los tres siglos siguientes desarrollan con amplitud líneas de pensamiento político, filosófico, o científico trazadas cientos de años antes. En estos siglos se agotan y superan todas las posibilidades del pensamiento físico-matemático heredado (Copérnico, Kepler, Galileo, Descartes, Newton…). Un siglo más tarde se remozaría el atomismo (Dalton, Mendeleiev), y se superaría el pensamiento biológico liderado por Aristóteles (Darwin). La gran ruptura con el pasado se ha producido a lo largo de estos dos últimos siglos (Darwin, Einstein, Watson y Crick…). Las novedades son excesivas, es la verdad. Y, en mi opinión, estamos en una nueva era. Somos criaturas nuevas en muchos aspectos. Son los mundos del neolítico los que han quedado atrás. A esos mundos pertenecen Grecia y Roma, pero también judíos, cristianos o musulmanes, y todas las culturas del período. Multitud de creencias, saberes, conocimientos y técnicas del neolítico han sido ampliamente sobrepasados. Vivimos en un mundo (simbólico) nuevo. Nueva naturaleza, nuevo mundo; nueva tierra y nuevo cielo. Es una revolución semejante a la que dio lugar al neolítico. Y aunque haya tenido su origen en nuestro territorio, afecta a toda la humanidad. Son momentos trascendentales los que vivimos, más allá de las regresiones culturales (religiosas) que eventualmente podamos padecer. Los mundos (culturales, simbólicos) del neolítico han perecido; el nuevo mundo, más universal que nunca, está en estos momentos haciéndose, forjándose. Este mundo nuevo se impondrá sobre todos; a todos vencerá y convencerá. Y lo hará solo, por sus propios méritos. Por su justicia, por su bondad, y por su verdad. Por lo demás, hay que decir que es la filosofía de la naturaleza de nuestros antepasados lo que ha sido superado, no su filosofía y su sabiduría ética y social. En efecto, hay algo del pasado que merece ser rescatado. Me refiero a la ética, ya individual, ya familiar, ya social (o política o ciudadana). Con respecto a este legado nada podríamos añadir las presentes generaciones a lo dicho por los pasados, cabe agregar tan sólo la ética biológica o ecológica, la que tiene en cuenta al resto de la naturaleza, la que concierne a la biosfera. Pero volviendo a la ética que concierne a los humanos, sigue siendo válido mucho de lo pensado, dicho, y vivido por nuestros ancestros. Seguimos necesitando tales palabras, tales enseñanzas, tales ejemplos. Seguimos necesitando los valores que guiaban sus vidas. Tengamos en cuenta, pues, las reflexiones éticas y políticas de nuestros antepasados griegos y latinos. Las vías abiertas, las posibilidades. Cicerón es un pensador que puede instruir mucho al respecto. Sabido es que este autor fue convenientemente desarraigado, podado, y trasplantado en suelo cristiano, como tantos otros. Lo más ‘actual’ de la filosofía ética cristiana de la Europa occidental procede de él (sus conceptos fundamentales: derecho natural, derechos humanos, libertad…). Está, además, toda la gnómica (las reflexiones, dichos o sentencias acerca de la moral, la conducta, o las costumbres), que se prolonga desde los textos de Homero, Hesíodo y los siete sabios, hasta los últimos momentos en los que el mundo antiguo pudo hablar con su propia lengua (Símaco, Juliano, Libanio…). La sabiduría ética que nos proporcionan es y será válida mientras el ‘homo sapiens’ perdure. Y lo mismo puede decirse de la gnómica china (Confucio), india, o persa, y asimismo la de los pueblos cazadores-recolectores supervivientes. La búsqueda de la ‘excelencia’ se produjo en todas las culturas étnicas. No encontrarás pueblo que carezca de sabiduría moral y espiritual. Es importante advertir el carácter social de todas estas sabidurías. Aquí se está bien lejos de la liberación o salvación personal que promueven ciertas ideologías religiosas. Aquí no hay vías de salida o puntos de fuga individuales que trasciendan al grupo o al legado –en la tierra o en el cielo. No es el individuo, sino el pueblo, la totalidad, lo que importa; y con el pueblo, el legado, la memoria, el ser (simbólico). Es una salvación universal, podríamos decir, lo que encontramos en estas sabidurías. Aquí, si hay que salvar y salvarse, o se salvan todos y todo, o no se salva nada ni nadie. Salvarse es perdurar como pueblo y como cultura, no salvarse es desaparecer como pueblo y como cultura. Eso es todo. Si la tierra europea y sus pueblos son nuestra madre natural, las lenguas y culturas europeas son nuestra madre espiritual. Son tu propio pueblo y tu propia cultura los que te dotan de ser simbólico (alma o conciencia si lo prefieres); las palabras y las obras de la tribu. Son éstas las que configuran y apadrinan tu ser. Los dichos y los hechos. Es una deuda, pues, un deber lo que tenemos con el legado. Le debemos fidelidad. Este legado y esta fidelidad son los bienes más preciados de un pueblo. Su cultivo garantiza la prosperidad, y la prolongación en el tiempo; su olvido o su descuido denotan la decadencia y presagian el final. Seres agradecidos, puros, y los únicos fieles en verdad son aquellos hombres y mujeres que, en cualquier latitud, en cualquier cultura, y bajo cualquier circunstancia, no desertan de los Padres y permanecen fieles al legado. De estos podemos decir que son los únicos nobles, los únicos biennacidos; los buenos hombres, los mejores, los excelentes; la mejor humanidad. Dicho esto, ¿qué podemos decir de sociedades desatadas o desligadas como las que vivimos en Europa (y en occidente), con el legado abandonado, con ciudadanos culturalmente debilitados, asténicos, y presas fáciles para cualquier depredador cultural? Lo que está sucediendo en la Europa actual es algo insólito y absurdo. Ningún gobierno le está prestando la debida atención al incremento de musulmanes asiáticos y africanos en nuestra tierra (¿cuántos millones ya?), ni a la constante amenaza y a las declaraciones explícitas de conquista de sus líderes, ni a sus insidiosas y violentas estrategias de dominio (demandas constantes de lugares de culto, de prerrogativas exclusivas; violencia callejera, violaciones, robos, asesinatos, intimidaciones, no-go áreas…). Esta población está exultante, cada vez más segura de sí y de su futuro éxito –a la vista de nuestra debilidad, de nuestra negligencia (dejación de soberanía), o de nuestra cobardía. Si todo continúa como hasta ahora estos miserables se saldrán con la suya; se apropiarán de nuestro amado continente, de nuestra madre-patria. Puedes repasar las webs anti-islamistas que circulan por Europa. Impotencia y desesperación, y angustia es lo que siento ante la nula reacción de nuestra conciudadanos, de estos europeos hermanos nuestros. Estamos solos y somos una ridícula minoría. A esto puedes añadir la actitud que hacia nosotros, la resistencia, mantienen buena parte de la clase política y los medios de comunicación (o nos silencian, o nos denigran). Triste, muy triste lo que nos está sucediendo, querido amigo. Tengo el horrible presentimiento de que perderemos nuestra Europa, la Europa heredada de nuestros ancestros, y la perderemos para siempre. Nosotros somos las últimas generaciones de europeos. Es cuestión de tiempo, unas cuantas generaciones. *Hace tiempo escribí esto en el ‘Desde Europa’ (p. 136): “La felicidad de tu pueblo es tu felicidad; la prosperidad de tu pueblo, la tuya; la dignidad de tu pueblo es tu dignidad. Si permites que tu pueblo pierda, caiga, o desaparezca, tú pierdes, caes, o desapareces. Si tu pueblo está hundido en la miseria, tú estás hundido en la miseria aunque nades en oro. Si tu pueblo es infeliz, tú eres infeliz aunque tengas todo lo que se pueda desear. Si tu pueblo ha perdido la dignidad, tú careces de ella aunque tengas el cetro, aunque detentes el más alto cargo del grupo. El destino de tu pueblo es tu destino, con tu pueblo te salvas y te pierdes, te hundes y te elevas. Lo que encuentres, se lo debes a tu pueblo, porque lo que eres y lo que tienes se lo debes a las palabras que te formaron. ‘Se lo debo a mi pueblo’, éstas son las palabras que deben salir de tu boca, tus pensamientos más íntimos; lo que logres, lo que encuentres, ha de redundar en beneficio de todos, ha de incrementar el patrimonio común; el legado, la herencia, la fundación, el espacio que abrieron nuestros antepasados.” * Saludos, Manu

Publicado por en 08:22
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FUENTE:
NOTA de JRANIA:  Me he tomado la libertad de copiar el post titulado “Carta a Florián: Lo que de verdad importa es nuestra Europa”…, original de Manu Rodríguez, de quien admiro su sabiduria y nobleza manifestadas en servicio de una buena causa. Por supuesto, desde ya estoy a sur órdenes en lo que respecta a esta inclusión de su post en este mi blog.

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