Archive for the ‘Cultura’ Category

UN LÍDER ASESINADO EN 1936

17 de noviembre de 2012

Estamos acostumbrados a leer, oir y ver, por la inmensa mayoria de los medios de comunicación, y especialmente en en cine de Hollywood y en la TeleVi-sion

que los asesinos somos nosostros. Incluso hay un libro del judio Simon Wiesentham titulado “Los asesinos están entre nosotros”.  Se entiende que “nosotros” somos los europeos en general, pues Europa -dicen- perdió la SGM.

No hay que olvidar que el Continente Europeo fue invadido por el Esta y por el Oeste, según veíamos en los maopas que se publicaban en la revsta “Signal”….

Ni siquiera Winston Churchill, ni Stalin, ni Roosevelt hablaron ni rescribieron nada referido a “cámaras de gas” ni tampoco mencionaron nunca la palabra griega Holocausto…  Nada extraño es que tampoco lo hiciera Su Santidad Pio XII, Papa y Obispo de Roma.  Sin embargo hay un asesinato del que no se habla nada, entre otras razones porque la persona asesinada pertenece ideológicamente a la Europa que perdió la guerra en 1945 y porque su muerte se ejecutó con apariencias legales por un Tribunal Popular en Alicante, España, en 20 de Noviembre de 1936. El nombre del hombre asesinado es José Antonio Primo de Rivera. Tenia 33 años, como Jesucristo y Alejandro Magno. La fotografía que ilustra este comentario es de fecha anterior, como es evidente. Es de su etapa estudiantil y ya entonces denota caracter, madurez y personalidad. Dicen los entendidos en lenguaje gestual que los brazos cruzados significan actitud defensiva pero también seguridad espectante y desconfianza hacia un entorno hostil. No cabe duda de que el ambiente que se vivía en los primeros años de la Segunda República, en Madrid, era poco tranquilizante…: Desempleo,  Huelgas, crisis económica,  atracos, rufianismo, Ley de Vagos y Maleantes, Ley de Defensa de la República, Quema de Iglesias y Conventos, Intentonas separatistas y motines armados…

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La religión germánica y el ocaso de los dioses

22 de junio de 2012

Los crímenes contra la humanidad los cometieron los alemanes. Los crímenes por la humanidad los cometieron contra los alemanes. Esa es toda la diferencia (Carl Schmitt, Glossarium).

¿Es el tema heideggeriano de la muerte una mera construcción filosófica? Vamos a abordar la cuestión por un lado quizá inesperado, de manera que la problemática resulte accesible a quienes niegan toda autoridad a la filosofía o, lo que es lo mismo, son unos “negados” para ella.
En la obra Historia de las ideologías. De los faraones a Mao, de François Châtelet y Gérard Mairet (coord.) se intenta explicar las características específicas de la filosofía alemana a partir de los signos inconfundibles anticipados por la religión germánica, que los autores califican de “pesimista”: “Después, más allá de la Edad Media clásica, más romano o galo-romano que germano, por su motor francés que iguala, cierto es, el decisivo impacto vikingo, debía llegar la hora de las grandes huellas ideológicas germánicas sobre Europa: protestantismo, filosofía de Kant o Nietzsche. ¿Es muy difícil descubrir sus raíces, en lo que acabamos de ver de los conceptos antiguos de esos hombres del Norte?” (p. 118). Veremos que la cosa va mucho más allá del mero pesimismo entendido en un sentido psicológico vulgar.
Es cierto, por otro lado, que en sus formas iniciales ninguna de las religiones originarias baraja la carta de la inmortalidad, sino exclusivamente la del infierno como representación poética del dolor absoluto de perecer. La forma “primitiva” de eternizar la muerte será así afirmar la finitud precisamente como sentido único de lo imperecedero, pero los pueblos primigenios no expresan esta idea de que precisamente “la muerte no muere” o “el pasar mismo no pasa” mediante conceptos filosóficos abstractos, verbi gratia la “nada” como lo opuesto al “ser”, sino que representan pictóricamente la experiencia subjetiva del morir en cuanto tormento. El “infierno” así concebido -ajeno a toda expiación punitiva de una culpa por actos pecaminosos- se detecta, por poner tres ejemplos, en las religiones griega (Hades), judía (Seol) y germánica (Hel).
Por contra, la aparición de la primera noción hedonista de inmortalidad hay que buscarla en Egipto en relación con las preocupaciones personales del faraón y ligada a las necesidades psicológicas de un individuo autoerigido en dios y protoforma despótica del futuro Yahvé del Libro de Josué. Desde África, se extiende así la fe transmundana al Asia Occidental y quizá a la India, adoptando formas diversas (supervivencia, reencarnación, resurrección) que conviene no confundir.
Considero un error garrafal de interpretación propio de escolares identificar la religión originaria de los pueblos indoeuropeos con el vedismo ario de la India. En este sentido, hay que subrayar que la época de expansión de los pueblos indoeuropeos o indogermánicos comienza en el neolítico, es decir, alrededor del año 5.000 a. C., mientras que la ocupación aria de la India que diera lugar al famoso régimen de castas (hacia 1.500 a. C.) es un episodio muy posterior a dichas migraciones e incluso al nacimiento de la cultura egipcia (año 3.000 a. C.). Tanto los hindúes como los persas en cuanto pueblos arios o indoeuropeos mantuvieron estrechos contactos con las civilizaciones nilótica (camita), índica (dravídica) y mesopotámica (sumeria) y, por lo tanto, sus creencias religiosas originarias se vieron modificadas en la dirección inmortalista predominante trazada muy tempranamente por la realeza de Egipto. Otro tanto cabe decir de los judíos, aunque ya veremos que en su caso las características del bagaje cultural hebreo anticipaban cuál iba a ser inevitablemente su evolución posterior hacia la idea específicamente judía de la inmortalidad, a saber, la resurreción de la carne (frente a la creencia ario-védica en la reencarnación o la supervivencia platónica del alma, oriunda del orfismo y más próxima al concepto egipcio original de inmortalidad).
Se nos ha objetado que entre los germanos encontramos el Walhalla, estancia celeste humana del Asgard o morada de los dioses, pero ésta es una imagen muy tardía, nada menos que del siglo X d. C. y de clara ascendencia cristianomorfa. Otro tanto puede afirmarse de la idea de una Edad de Oro o resurgimiento y triunfo del bien sobre el mal posterior al Ragnarök, la catástrofe final en la que se cifraba la cosmogonía germánica: el veneno profético yahvista -la esperanza, esa peste que, más allá del tópico, viene efectivamente de oriente- ya se estaba abriendo paso en la sangre de los guerreros.
Mas incluso cuando conciben un paraíso, para los germanos poco tiene éste que ver con los campos floridos del imaginario africano: el Walhalla es el lugar donde los héroes siguen luchando eternamente, de suerte que incluso en el seno de la dualidad platónica el lugar transmundano preserva los contenidos ágónicos y, por ende, el sentido metafísico del dolor que constituye el meollo de la noción heroica del Hel.
Por tanto, es preciso distinguir, en la religión germánica, los elementos puros u originarios y los advenedizos católico-romanos, de carácter cultural semita, es decir, totalmente opuestos en cuanto al significado y al valor ético.
En efecto, la religión germánica original permite identificar, a mi juicio, las creencias religiosas y existenciales de los pueblos indoeuropeos anteriores a sus contactos con las culturas meridionales y orientales, semitas o no. El motivo es la ubicación de los germanos: son los indoeuropeos situados históricamente en la más aislada y extrema esquina noroccidental de su área de distribución geográfica. Cierto que los celtas se asentaron al oeste de los germanos, pero su orientación sureña los puso en relación con los pueblos preindoeuropeos de la cuenca mediterránea, lo que es tanto como decir: con Egipto, epicentro de la plaga inmortalista. De ahí que entre los celtas se reconozca de forma inmediata una creencia en la inmortalidad que prolonga la concepción nilótica de un paraíso de prados verdes y placeres naturales allende la muerte, por no hablar del poder de la casta sacerdotal, totalmente atípico entre los arios excepto en el caso hindú, tan contaminado en este sentido como el celta o el persa.
Se nos ha objetado también que la idea de la nada sería precisamente de procedencia materialista judía y que lo propio de los pueblos indoeuropeos es la “espiritualidad” y, por lo tanto, la creencia en la inmortalidad del alma de tipo platónico o cíclico (reencarnación). A mi juicio, esa presunta espiritualidad ontológica (el alma) no es más que materialismo ético, mientras que toda forma de eticidad implica necesariamente la finitud como condición sine qua non del acto heroico. Un ser omnipotente e infinito o eterno no puede actuar éticamente porque carece del requisito fundamental a tal efecto, a saber, la posibilidad misma del autosacrificio.
Judíos y germanos
Volvamos, pues, al principio. Todas las religiones, en sus orígenes, ya lo hemos visto, muestran un “infierno” y no, en cambio, un “cielo”. Para los judíos ese infierno era el Seol, equivalente funcional del Hel germánico. No se trata, por tanto, de una cuestión racial. Ahora bien, los judíos evolucionan motu proprio hacia la idea de inmortalidad en forma de resurrección de la carne, mientras que para los germanos ese tipo de creencias hedonistas es totalmente exógeno. Por tanto, considero inaceptable la pretensión de que el elemento definitorio de la fe judía sea algo así como la afirmación de la nada. Sostengo que se trata exactamente de todo lo contrario.
Incluso en la idea del Seol y del Hel existen diferencias fundamentales entre los judíos y los germanos. Los judíos no pueden concebir la noción ética de la nada justamente porque creen en un Dios único, Yahvé, y dicha fe excluye la noción misma del no-ser. La nada nadea, que diría Heidegger. La idea de un ente absoluto no se compadece con la experiencia de la nada, que es menester no amalgamar con la de “vacío”; no puede hablarse de “nada” en tales términos porque Dios -un ser personal, no lo olvidemos- se ha concebido como omnipotente y susceptible de hacer y deshacer literalmente a su antojo, vulnerando incluso la irreversibilidad del tiempo que define la esencia de lo trágico. Así que George Steiner puede pretender semejante despropósito, pero yo por mi parte me niego a razonar al compás de criterios de autoridad y prefiero ir a la evidencia de la cosa misma: no hubo nunca “auténtica” nada entre los judíos y, claro, el postulado cultural de un ser eterno y único -Yahvé– tenía que conducir a algún tipo de inmortalismo entre los súbditos de tal tirano celestial. El de los judíos, peculiar suyo, y a diferencia del platonismo (ontológicamente idealista, éticamente materialista) es tout court materialista tanto en el sentido ético cuanto en el perfil ontológico: resurrección de la carne y reino de Dios felicitario.
¿Qué pasa, por contra, entre los germanos? Para ellos, y esto es extraordinario, también los dioses son finitos. Así, se habla del destino u ocaso de los dioses, y éstos perecen: “Un profundo sentimiento de pesimismo resalta en el hecho de que los germanos no creyeron en la eternidad de los dioses, sino que previeron su aniquilación y la del mundo” (op. cit., pág. 116). El final de la historia se concibe así como una catástrofe ígnea que destruye el universo en su totalidad. Es el triunfo de la muerte y, por cierto, la única doctrina religiosa que cabe aproximar a la ciencia y la filosofía. En definitiva, con rango superior a la divinidad percibían los germanos la nada, esta sí, y a diferencia de los hebreos, absoluta. Ningún déspota -divino o terrestre- podía reclamar para sí el poder sin límites a base de prometer la salvación a masas o individuos hedonistas angustiados por su extinción personal. El auténtico Dios de los germanos es la muerte misma.
En otro lugar nos ocuparemos del significado ético y político de esta creencia, de su relación con los valores heroicos y de su función democrática (como igualitarismo y profundo respeto por la mujer característicos de la sociedad germánica). Baste añadir un dato que ha pasado desapercibido hasta ahora y que confirma, todavía más si cabe, nuestro planteamiento. En efecto, ¿no habla Tácito en su archifamosa obra Germania de las distintas etnias germánicas y no distingue entre ellas a un pueblo que denomina precisamente los arios? Véase como los decribe: “los Arios, además de aventajarse en fuerzas a los pueblos que hemos nombrado poco ha, siendo feroces, ayudan su fiereza natural con el arte y con el tiempo. Traen los escudos negros y los cuerpos teñidos y escogen las noches más oscuras para las batallas; y con el mismo terror y figura de este ejército funeral causan espanto, no pudiendo ninguno de los enemigos sufrir aquella nueva vista y como infernal. Porque los ojos son los primeros que se vencen en las batallas.” (Tácito, Germania, XLIII). La filosofía nace en Grecia en la época de la tragedia y culmina con Heidegger, cuya obra, cima del pensamiento occidental, recodifica conceptualmente los contenidos de la religión indoeuropeoa originaria, de carácter heroico, resguardada por los arios occidentales, no los orientales (hindúes). ¿Se trata de una mera casualidad, de un capricho de pensadores ociosos y de rasgos psicológicos “pesimistas”, o nos encontramos, pura y simplemente, ante la verdad de la existencia, como quiere el pensador alemán de Messkirsch? Las próximas entregas de esta bitácora profundizarán más en el tema.
Jaume Farrerons
copyright©adecaf
Publicado porResistencia Anti-Oligárquica (RAO)en4:30 PM
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Fuente:
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2009/01/la-religin-germnica.html
NOTA de Jrania:   La “humanidad”, como la “libertad”, etc. son abstracciones. Existen naciones, razas, hombres concretos, hechos heróicos ó meritorios, o criminales, según la moral y cosmovisión, filosofia o religión de cada pueblo. Es desde estas consideraciones como se puede entender mejor todo lo que aquí se reproduce del post publicado por el blog FILOSOFIA CRÍTICA  el dia 8 de enero de 2009.

Creer ó No Creer…

21 de junio de 2012

JULIO SANZ dijo:
(…)  Y aquí hago una pregunta dirigida a todas las personas que quieran responderme (incluido Jaume Farrerons): ¿Se puede ser NR y a la vez creyente en DIOS ó DIOSES?
En mi opinión proclamarse ateo sólo conduce a crear confusión…
pues históricamente… en la SGM de 1939-1945 los “ATEOS” estaban más bien representados por Stalin y la URSS… En cambio, en las hebillas de los soldados de la Wehrmacht se leía “GOTT MIT UNS”…

RESISTENCIA ANTI-OLIGÁRQUICA (RAO) dijo…

La cuestión no es ateísmo/fideísmo, sino la aceptación o rechazo del dios judeocristiano.

Y el proyecto NR, pese a la derechización que sufre el propio fascismo, tiene su punto de partida en la “muerte de Dios” (Nietzsche), léase, del repugnante dios abrahamánico.

Pero el proyecto NR NO RECHAZA LO SAGRADO, antes bien instituye una experiencia de lo sagrado plenamente anticristiana.

Gott mit uns ha de leerse, por tanto, no en el sentido ECLESIAL o siquiera TEOLÓGICO MONOTEÍSTA, al menos si se pretende hacer una lectura NR del lema NS, sino en el sentido “fascista” originario, en cuanto SACRALIZACIÓN DE LA VIDA FINITA EN SU FINITUD. Como muy bien ha expuesto FerBraz, por cierto: la Voluntad de Poder asumiéndose en sí misma en su destino y fundamento último.

Nuestro “dios” es la verdad y la verdad se nos manifiesta de muchas maneras, para empezar mediante la ciencia (verdad racional) que nos muestra la naturaleza en su desnudez, pero también a través del arte, de ciertas religiones (como la germánica pre-cristiana), etc.

Lo que no quiere decir que se deban re-instituir ceremoniales paganos, antes bien se trata de comprender esas religiones como “las bodas del hombre con la vida”, en un sentido cívico de afirmación de la comunidad nacional.

Negamos TODA MELIFLUA ESPERANZA, TODA FELICIDAD azucarada, TODA LA MIERDA CON LA QUE EL SISTEMA NOS MANIPULA PARA LA CONSTANTE REINVERSIÓN DEL CAPITAL -CONSUMISMO- Y PARA DESTRUIR EN NOSOTROS EL SENTIDO HEROICO-TRÁGICO DE LA EXISTENCIA, FUENTE DE NUESTRA COMBATIVIDAD, DE NUESTRA DIGNIDAD, DE NUESTRO HONOR…

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Fuente: http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38510993&postID=5621536423295788589

los LOBOS nunca mueren…

23 de mayo de 2012

jose luis gutierrez el lobo in memoriam

JOSÉ LUIS GUTIERREZ ERA DE LA ESCUELA DE SP
Uuuuuuu. Le llamábamos el Lobo porque en esos momentos tensos que hay en cualquier redacción trataba de distender a la peña imitando el sonido de la muta lobuna. Un ulular por él aprendido de niño cuando manadas de este animal carnicero acechaban los campos de su pueblo Busdongo en la misma raya entre Asturias y León donde era de recibo parar a comprar pan. En Busdongo hay una panadería que cuece hogazas como ruedas de carro. Hace poco pregunté por él y me dijeron que estaba bien. La noticia del fallecimiento de José Luis Gutiérrez el Guti y también el Lobo nos ha cogido de sorpresa. Era uno de la escuela de SP aquella revista y luego periódico fundado por un falangista valenciano y un hombre de bien Rodrigo Royo que a muchos de nosotros nos enseñó a escribir en libertad. Sus correligionarios- Rodrigo se marchó a la división azul con 17 años- le hicieron el vacío. Los tecnócratas y banqueros le negaron el pan y la sal y el Opus le cerró el periódico pero el de Alcira, espiritu generoso, nos dio cobijo a toda una generación  de profesionales (…/…. ).
Así nació SP con vocación de servicio ne el afán de huida de toda manipulación vicaria. Éramos todos aquellos jóvenes – miro hacia atrás y se me empaña la mirada de melancolía y ruedan por mis mejillas alguna lágrima de arrepentimiento, éramos demasiado ingenuos porque creíamos en los reyes magos y el mundo es como es y la condición humana poco mejorable- muy de izquierdas. José Antonio y sobre todo Onesimo en sus libros y en sus verdades o en medias verdades constituían la horma de nuestro zapato como era mi caso, pero Rodrigo Royo no le ponía el veto a nadie. Gaziño un gaditano llegaba a la redacción de Santiago Cordero con el libro de Mao bajo el brazo. Estaba de moda ser maoísta por entonces porque el comunismo soviético se les había quedado a muchos pequeños y este era el caso del Lobo lo que no fue óbice a que encauzase su carrera profesional hacia predios más asendereados y lucrativos a la sombra de la higuera del gran cofrade. La primera vez que lo vi fue en la vieja facultad de san Bernardo. Había ido yo a ver las notas de los exámenes de septiembre pues se examinaba mi hermano Javi – yo había acabado la carrera hacía bastante tiempo- cuando se presentó un moreno alto y con barba, esgrimiendo unas notables gafas de sol Ryban, las que lucía Robert Redford en sus políticas y haber su nombre en las actas de aprobado José Luis Gutiérrez… apto prorrumpió en un grito triunfal… uuuuuu.  Ya soy periodista. Era aquel clamor algo que representaba al aurrresku o al Ijujú de las montañas de León. José Luis venía de concluir su jornada laboral como fresador.
La segunda vez fue en el año 80 en el aeropuerto Kennedy. Estaba yo a punto de embarcar en el avión de regreso a España después de cerrar la corresponsalía en Nueva York al quedar disuelta o vendida y malparada la prensa del Movimiento. El Guti iba acompañado de una rubia despampanante que debía de ser la CIA. Se me ocurrió y en mala hora lo haría objetar que nuestro infortunio profesional se debía al amigo norteamericano. Iban a pasar el rodillo por todos nosotros. La rubia me miró con ojos muy fieros pero yo le dije que el espiritu de SP era de urdimbres libertarias. Afortunadamente, para él José Luis Gutiérrez fue de los que supo subirse al carro de los vencedores. Fue director de Cambio 16 y luego tenía una columna en el Mundo bajo la firma de Erasmo. Era un hombre brillante, muy leído y estudioso, aunque para mí gusto nunca llegó a la categoría del gran periodismo de altura que tuvieron Félix Ortega o Manolo Velasco. Conservaba el candor y el entusiasmo de sus años adolescentes. Para ganarle la partida al Islam lo que tenemos que hacer los españoles es tener muchos hijos, le escuché decir en una tertulia de radio. Gran verdad. Se había formado, según creo, en el seminario de su diócesis donde cursó Humanidades como la mayor parte de la pleyade de escritores que ha dado León y que van desde Merino  hasta Luis del Olmo pasando por Magín Revillo, Pepe Cavero y Jesús Torbado quien para mí es el gran  escritor que nos representa a los de SP a los inconformistas de la generación de mayo de 1968. Otro que se va José Luis Gutiérrez el Lobo. Hoy me toca escribir tu necrológica entre la tristeza y la autosatisfacción de sentirme superviviente de mí mismo y de todo aquello. Goodbye to all that. Que la tierra te sea leve.
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Nota de JRANIA: He encontrado este post en el blog de Antonio Parra y supongo que su autor no tendrá inconveniente en que lo copie aquí,  pues no es la primera vez que me hago eco de su magistral prosa y de sus muy sentidos testimonios.

descubriendo el veneno de “la ideología de género”

29 de septiembre de 2011

HAY QUE IR el dia 1 de Octubre a Alcalá de Henares (antigua COMPLUTUM), a 50 kilómetros de Madrid, para oir una CONFERENCIA  a las 19 horas en en número 19 de la calle Colmenar de Oreja,  para conocer lo que se esconde tras una ideología y propaganda, que se presenta como “feminista” y en nombre de la “igualdad” y que finalmente es la destrucción de la virilidad de los hombres y de la femineidad de las mujeres, la caída de la natalidad y la muerte de la familia., de la única familia que existe por derecho natural y divino, la que los enemigos del hombre llaman “familia patriarcal”… Hoy promueven  la homosexualidad y el lesbianismo… y mañana promoverán la pederastia y el incesto…

“La Sexta Redoma” se retira y da paso al blog de Arjún

23 de septiembre de 2011

Un blog de denuncia de la invasión islámica que sufre Occidente y especialmente Europa ha publicado una carta de despedida de sus lectores. Por su interés y valor testimonial de la grave crisis de valores morales que padece Europa, reproducimos el último post publicado por AMGD en su blog “La Sexta Redoma” cuya url es www.layijadeneurabia.com

Antes de nada, ESTE ES EL NUEVO BLOG DE ARJÚN.

Como os he contado el blog me empezó a cansar hace un año.Cambié su nombre por eso. No es que la eurabización y la agresión yijadista no sigan siendo una preocupación, pero nuestra clase política continua con la estrategia delirante de intervenir militarmente en los países de Oriente Medio aumentando el caos y de abrir las puertas de los nuestros a la inmigración, importando los problemas. Es el reciente caso de Libia.

Por otra parte, la ciudadanía sigue adormecida con el pan y circo. La derecha populista no despega. No hay ninguna probabilidad en este momento de que un partido que proponga detener la inmigración, expulsar a los ilegales y delincuentes e implementar una políticas que eliminen las zonas “fuera de la ley” que se están formando en nuestros países, obtenga una influencia decisiva.

Creo que por ello que nos deslizaremos hacia la ruptura del orden social. No sé si será lento o rápido. Hace cuatro años hubiera dicho que lento, pero la situación económica era risueña hace cuatro años. La actual crisis ha creado unas condiciones económicas dramáticas. Empieza a faltar el pan, y el circo va a dejar pronto de ser divertido. Esto irá a peor. Nuestros países están endeudados hasta el cuello, algunos más arriba. En los próximos años un numero creciente de personas se jubilará. Las cuentas públicas no se podrán cuadrar de ninguna manera. Creo inevitable que se produzcan en los próximos años gravísimos disturbios que dejarán los de este verano en Londres en la categoría de ensayos preparatorios, de juegos de niños. Desde luego, no debemos esperar la protección de un policía que no se sabe proteger a sí misma. No es razonable.

Estoy convencido de que no cabe descartar ningún escenario, ni los más graves. En esta situación me parece ridículo continuar dando noticias de los atentados que sufrimos, de la subversión del marxismo cultural y de las ideologías y étnias pseudoreligiosas que están detrás de ellos. Las acusaciones de esto o de lo otro se pueden tolerar, pero tener la sensación de hacer algo inútil me desazona.

Por eso he pedido a Arjún y a Catolibán, que son los compañeros que siguen escribiendo, que abran otro blog. Vamos a congelar este. No habrá más entradas y cerraré los comentarios. No descarto que algún día lo reabra, pero tampoco creo que lo haga. Si me confundo en mis predicciones, quedaría en ridículo, y si acierto tendremos otras prioridades.

Os pido que lo comprendáis; esto se hace por interés, por utilidad o por diversión. Ya no se da ninguna de ellas. Tampoco se publicarán los comentarios, aunque podéis usarlos para dejarme algun aviso. Los miraré de vez en cuando, pero no se publicarán.

Unas recomendaciones: fundad una bella familia con una buena mujer y tened al menos tres hijos (si estáis en edad; es lo primero); ahorrad todo lo que os permita vuestra situación en los próximos años (invertid una tercera parte en oro y plata físicos); buscad gentes como vosotros, dispuestos a la ayuda mutua; aseguraos la posibilidad de un refugio en alguna zona rural. Esto puede durar dos años, puede durar cinco, como mucho diez. El actual orden social se derrumbará. Preparaos para lo peor. Para más atentados, “para un verdadero holocausto”, como nos avisan los simpáticos chicos de las fotos.

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ESTE ES EL NUEVO BLOG DE ARJÚN. Ha estado publicando en paralelo desde finales de agosto. Arjun tiene voz y estilo propios. Ha influido en mi forma de pensar, aunque hay cosas en las que no coincido con él. Le deseo mucha suerte.

¿Blasfemias “artísticas”?

20 de abril de 2011

Las personas, naciones ó comunidades que hacen respetar sus símbolos y banderas se hacen respetar a sí mismas.  Los pueblos orientales tienen la fea costumbre de escupir ó esputar al rostro de quien quieren ofender. (A Jesucristo le escupieron en la cara… y desde entonces ese obsceno gesto es para europeos y cristianos la máxima injuria y expresión de un alma abyecta)  Los musulmanes arrojan sus zapatos a quienes quieren humillar e insultar.  Las carícaturas de Mahoma (que hace años provocaron iracundos tumultos entre las turbas islámicas, con asesinatos, quema de banderas y ataques a embajadas) son, comparativamente una ingenua travesura de un dibujante danés en un periódico de escasa difusión hace varios años.

En Europa es sabido que en los últimos años, a cuenta de un supuesto “laicismo”, los gobiernos están adoptando cuanto menos una actitud pasiva ante los ataques y escarnios a la religión cristiana, la cual no ha querido ser reconocida por la Unión Europea como  valor y símbolo representativo de la civilización europea. Simultaneamente se da todo tipo de facilidades a la penetración del islám y a la construcción de mezquitas, lo cual parece una política inexplicable cuando vemos cada dia como en Africa y Asia el factor islamista es motivo de enfrentamiento civil e incluso de guerras cruentas, como en Cachemira, Costa de Marfil, Sudán, Nigeria, etc. Hay quen explica esta sumisión de “Eurabia” a un plan oculto y conspiranoico para mestizar las naciones europeas mediante la inmigración incontrolada. Es sintomático que tras la llegada de 26000 tunecinos a la Isla italiana de Lampedusa, en Francia se haya disparado el libro de  Jean Raspail (“El campamento de los santos”) que hace décadas anticipaba la invasión migratoria que sufrimos hoy los europeos.

…Y  frente a esta silenciosa e incesante penetración del islamismo… ¿hay alguna reacción de los “cristianos”…ó de las jerarquías eclesiásticas?

La respuesta podemos extraerla de un hecho que no por ser anecdótico es menos significativo:

Desde el año 1987, un “artista” de origen afrocubano y hondureño ha expuesto en Nueva York, Londres  y  recientemente y hasta el domingo pasado en Avignon (Francia), la ciudad de los”anti-papas”, una fotografía (“Immersión” ó “Piss Chist”) que representa un Cristo Crucificado sumergido en los orines del propio “artista”, un tal Andrés Serrano, nacido en 1950, en Nueva York. Para tomar nota de su “calidad” artística basta saber que, como se dice en  la web  más de arte:   “Sus fotografías contienen a menudo fluidos corporales, como semen, sangre menstrual o leche materna y emplea técnicas fotográficas convencionales sin manipulación digital.”

¿Cuáles han sido las reacciones ante esta manifiesta provocación? Lo explica muy claramente, por ejemplo, el ministro de Cultura de la República Francesa, un tal Frederic Miterrand ( muy “comprensivo” con la pederastia y sobrino del quien fuera Presidente de la República) que impidió que Francia celebrara hace un mes un homenaje al gran escritor francés Celine, acusado de “antisemitismo”.  Hay que aclarar que la reacción de este Miterrand no es contra la que podríamos llamar “blasfemia artística” sino contra unos desconocidos atacantes que con un martillo rompieron –el pasado Domingo de Ramos–el cristal  de la citada fotografía sumergida en orines…:

“Estoy consternado por el hecho de que se entre en un museo, se violente a los guardias y sean destruidas unas obras. Creo que cuando uno se siente agredido por una obra, hay que dirigirse a la justicia y será la justicia quien decida lo que procede. Hay un marco de libertad de creación y de expresión, dos principios fundamentales de la República. Así que todo acto de violencia, de destrucción, de intolerancia es inaceptable.” 

[fuente: http://www.espanol.rfi.fr/cultura/20110418-catolicos-atacan-un-museo-de-avignon ]

Esta es la noticia que publica la web RFI:

Un grupo de católicos integristas atacó una fotografía de Andrés Serrano que consideraban blasfema. “Immersion Piss Christ” es el título de la obra presentada en la exposición “Je crois aux miracles” (Creo en los milagros) en el Museo de Arte Moderno de Avignon.

…y esta fue la reacción del galerista:

El propietario de la colección, Yvon Lambert, denunció por su parte las tendencias inquisitoriales de los incitadores de la agresión y precisó que mañana se abrirá de nuevo el museo con las obras tal como quedaron después de la agresión, como testimonio de la barbarie de sus autores.

También, hoy, en el diario “El Pais“, de Madrid (pág 33), un comentarista escribe:

A los enemigos de la libertad siempre les han sobrado excusas para atentar contra ella. Ahí tienen, por ejemplo, la nueva e intolerable agresión de que ha sido objeto Immersion (1987) la ya célebre obra del fotógrafo Andrés Serrano, en la que se presenta a Cristo crucificado sumergido en orina del artista. Dos energúmenos entraron el Domingo de Ramos en la galería de la ciudad francesa de Aviñón en la que se exhibía y la emprendieron a martillazos con la obra.

Nota de URANIA:  Como era de esperar  el Arzobispo de Avignon Jean-Pierre Cattenoz , a principios de abril pidió que la obra fuera retirada de la exposición por tratarse de una representación “odiosa”, según sus términos. Sin embargo, los “defensores de la libertad de expresión” no parece que sientan ninguna preocupación por este incalificable insulto a todos los cristianos del mundo; algunos “estadistas”, como ZP, se sintieron muy compungidos con motivo de las famosas caricaturas de Mahoma… ¿Alguién se imagina que un “artista” pudiera exponer en un museo público una ofensa semejante no contra un “profeta” como por ejemplo, Moisés ó  Mahoma?  Está claro que los mismos poderes mundiales que prohiben editar ciertos libros en Europa…(pensemos en historiadores como David Irving)  se muestran muy “liberales” con quienes socavan uno de los cimientos espirituales de la civilización occidental.

… “CRECED Y MULTRIPLICAOS”

12 de septiembre de 2010

No hay duda… la sexualidad existe con una finalidad muy clara: la procreación.  Tratar de burlar ese mandato de la naturaleza es hacer trampa…    Dicen que  Dios perdona… siempre;  los hombres… algunas veces; y…. la naturaleza…NUNCA!

No podemos asegurar  que Dios perdone siempre… pero está claro que el cosmos tiene una leyes aparentemente inviolables…   En todo caso, lo que está claro es que si una familia ó una nación se desarrolla en cuanto al número de individuos, tanto más estará garantizada su supervivencia…

En consideración a este pensamiento moral voy a reproducir un interesante artículo que copio de catholic.net:

Autor: Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
¿Cuáles son tus graves razones?
Reflexiones acerca del Método Billings como estilo de vida y sus incongruencias con la Fe católica
¿Cuáles son tus graves razones?
¿Cuáles son tus graves razones?

Este documento no pretende ser exhaustivo en cuanto a las diversas formas de expresión de amor en el matrimonio, que son miles y muy diversas. Eso requeriría muchas páginas.

Únicamente pretendo hacer una reflexión acerca de las incongruencias que he encontrado entre la fe católica y el método Billings “como estilo de vida” y el daño que puede ocasionar en la única forma de expresión de amor exclusiva y característica del matrimonio: las relaciones sexuales.

Cabe aclarar que admiro enormemente a los Dres. Billings, a quienes tuve el gusto de conocer en 1982 y aprecio muchísimo su trabajo de investigación y promoción de la vida y que las reflexiones que he escrito aquí, no se refieren de ninguna manera a “los fallos” que le achacan al método Billings, pues estoy totalmente convencida de su alta efectividad como método de regulación de la fertilidad.

Por otra parte, dado que mi nombre aparece en muchos libros de religión, quiero dejar claro que la forma de pensar que aquí manifiesto, no refleja necesariamente la línea de pensamiento de ninguna de las organizaciones religiosas y civiles a las que pertenezco, sino que es únicamente la expresión de las conclusiones a las que he llegado, después de diez años de vivencia del método de la ovulación Billings como “el estilo de vida de mi matrimonio”, apegándome en todo momento a la doctrina católica.

Diez años con el método Billings

Empezaré hablando de mí, lo cual tal vez no sea muy correcto, pero esto resulta indispensable para que se puedan entender todas mis posteriores reflexiones.

Soy una mujer de treinta y cuatro años con un organismo sano. Mis períodos son de veintiocho días exactos, con clara diferencia entre fases fértiles e infértiles. Conocí el método Billings mucho antes de casarme y en ese entonces, me pareció la solución ideal para un matrimonio cristiano que desea ser fiel a Dios y desea cumplir con una paternidad responsable.

El estilo de vida Billings ha sido mi estilo de vida durante diez años de matrimonio.

Todo parecía ir bien hasta que un día, mi conciencia me empezó a decir que no estaba haciendo lo correcto, que algo no estaba bien en la vivencia del método como un estilo de vida para mi matrimonio. Llegó un momento en que la situación se volvió insoportable pues mi conciencia no me dejaba en paz, y hace dos meses llegué con mi director espiritual y le dije: “¡No estoy de acuerdo con el método Billings!. ¡Me choca!”.

El soltó una carcajada, pues siempre fui una promotora aguerrida del método.

Intenté explicarle, pero no lo logré, pues mis sentimientos adversos eran fruto de mucha oración, muchas reflexiones, largas conversaciones con mi marido y muchas horas de insomnio, por lo cual decidí escribirlas y son las que ahora tienes en tus manos.

Las Primeras Reflexiones… ¿es el Billings un método “natural”?

Debido a mi trabajo como redactora de libros religiosos, he tenido que estudiar con profundidad las Sagradas Escrituras y muchos documentos de la Iglesia.

Gracias a ello, he descubierto la grandeza del matrimonio desde el punto de vista de Dios y he podido palpar cómo es que Dios ha visualizado desde siempre las relaciones sexuales dentro del matrimonio, como un medio inigualable de comunicación, amor y colaboración a su obra creadora a través de la procreación.

Pero… no por esto mis primeras reflexiones fueron muy elevadas. Al contrario, eran francamente terrenas, se limitaban a dos preguntas:

¿Por qué lo llaman método natural, si funciona exactamente al revés de las leyes naturales? A simple vista, es tan natural como comer cuando no tienes hambre y dormir cuando no tienes sueño…

¿Quién inventó que el Billings mejora la comunicación en la pareja? ¿Existen acaso estadísticas al respecto?

Estas ideas surgieron al ver los sentimientos confusos que el método genera con respecto a las relaciones sexuales,
en los matrimonios que lo llevan.

Para darme a entender, me he permitido transcribir, con su autorización, las páginas del diario de una amiga a quién solía darle asesoría cuando yo era instructora del método.

18 de abril

Querido diario…

Hoy estoy de un humor magnífico, me siento muy bien física y psicológicamente. Mi marido amaneció guapísimo y mi nivel hormonal está perfecto para sentir una atracción irresistible hacia él. Mi vientre está plano, mis senos redondeados, mi pelo dócil, el cutis perfecto.

Me encantaría demostrarle mi amor juntando todo el ágape, filios y eros que siento por él, pero hoy no es posible eso, pues…¡qué horror! ¡estoy fértil! Y , si me le acerco aunque sea un poquito, lo mas factible es, o que terminemos con una ofensa grave a la castidad en el matrimonio, o que empecemos algo que sabemos que no vamos a terminar y nos quedemos tristes e insatisfechos. Porque, definitivamente…¡ninguno de los dos queremos otro hijo!

¡Bah! Lo mejor será ponerme mi pijama de franela e irme a leer a la cama mientras él ve la tele. Cuando llegue él a la cama, simularé que estoy dormida para huir de la tentación.

¿Por qué está tan guapo el día de hoy? ¡No es justo!

26 de abril

Querido diario…

Hoy he estado de un humor pésimo, mi nivel hormonal no me ayuda nada: Me siento cansada, tengo dolor de cabeza y mi vientre está inflamado por dentro y por fuera por la proximidad de mi regla…

Tengo granos en la cara, mis senos están adoloridos, mi pelo imposible de peinar…

Al rato que llegue mi marido, se me antoja platicarle todo lo que he sentido hoy y decirle que lo quiero, mientras jugamos una partida de backgammon con una taza de té de manzanilla bien caliente.

Se me antoja recibirlo con mi pijama de franela y mi bata calientita. Pero…¡No! Hoy es un día infértil y hace muchos días que no tenemos la oportunidad de tener relaciones. Haré un esfuerzo, me pondré guapa (a ver si logro algo) y lo recibiré con besos y abrazos. Me va a costar trabajo, pues no se me antoja nada, pero…¡Hoy nos toca! Y si le digo que no estoy dispuesta….¡se muere! La ventaja es que ya descubrí que haciendo el amor se me quita el dolor de cabeza.

2 de mayo

Querido diario…

¡Auxilio! ¡No me ha venido mi regla! Si estoy embarazada…..¡me muero! ¿Cómo le voy a decir a mi marido? ¡me va a matar! Seguro me va a decir que soy una tonta, que no sé observarme, qué no sé llevar la gràfica, que he dicho mentiras…

Capaz que hasta piensa que lo he engañado con otro, pues con él sólo he tenido relaciones en días infértiles…

¿Qué voy a hacer? Espero que sea algo así como una pesadilla y mañana descubra que ya me vino mi regla. Por lo pronto…. estoy en la depresión total.

He mostrado estas páginas a varias usuarias del método y todas sonríen y concuerdan en que éstas ilustran bastante acertadamente la realidad que vive la mujer llevando un “estilo de vida” Billings.

Esta situación me llevó a cuestionarme:

¿Qué tiene que ver este diario con lo que Dios visualizó cuando nos creó hombre y mujer?

¿Qué tiene que ver este diario, con el mandamiento que da muchísimas veces en la Sagrada Escritura: “Procread y multiplicaos y henchid la tierra”?

¿Qué tiene que ver con la comunicación e intimidad que prometen los instructores del método?

¿Qué tiene que ver con la alegría que un nuevo hijo debería ocasionar en un matrimonio cristiano?

Profundizando un poco más sobre el método Billings

A través de estas reflexiones puramente terrenas, fui profundizando en pensamientos un poco más teológicos y fue entonces cuando llegué a una conclusión sumamente extraña y preocupante:

Si es verdad que Dios es infinitamente sabio, que Dios es el único dador de la vida, que Dios es mi Padre providente, que ha amado a cada hombre de una manera única e irrepetible y le ha asignado a cada uno una misión específica e irremplazable en la tierra, entonces tener un hijo es algo maravilloso y … vivir un estilo de vida Billings para limitar el número de hijos, es una verdadera tontería!

Si, por el contrario, lo sensato es vivir un estilo de vida Billings, en pro de la “paternidad responsable”… entonces tendríamos que poner en duda esas verdades eternas.

¿Será posible que Dios no sea tan sabio, ni tan bueno, ni tan providente?

¿Será posible que mi marido, mis hijos y yo misma, podamos ser un producto de la irresponsabilidad de nuestros padres y no creaturas de Dios, elegidas desde toda la eternidad?

Al llegar a este punto en mis reflexiones, fue cuando estallé y acudí a mi orientador moral en busca de ayuda: “Me choca el método Billings! ¡Es incongruente lo que creo! ¿Cómo es esto posible, si me lo han enseñado, aconsejado y promovido los mismos que han sido mis maestros en la fe? ¿Qué debo creer? ¡Auxilio!”.

A pesar de ser mujer, soy bastante racionalista y me he dado cuenta en mi trabajo de que la fe y la razón se complementan a la perfección. No hay nada que no concuerde maravillosamente.

Por esto, decidí pensar y pensar en estas conclusiones, rezar y rezar, hasta aclarar los fundamentos de cada una de ellas. A mi marido le quiero agradecer sus críticas, refutaciones, reclamos, y racionalismos, (bastante mas racionales que los míos), pues me ayudó enormemente a aclarar y fundamentar todas mis ideas.

Primera Reflexión: Si Dios es infinitamente sabio…

Yo creo firmemente que Dios es infinitamente Sabio. Creo, por lo tanto, que todo lo creado por Él está hecho con infinita Sabiduría.

Gracias a que Dios es sabio, las leyes que puso en el Universo son perfectas. Cada una tiene razón de ser y gracias a ellas los planetas no se estrellan unos con otros, sino que giran en órbitas perfectamente diseñadas.

Gracias a ellas, el agua siempre moja, el fuego siempre quema y el equilibrio del universo se mantiene.

La sabiduría que se palpa en las leyes que rigen el Universo, nos confirma que a Dios no le fallaron los cálculos.

A lo largo de la historia, hemos podido constatar las consecuencias nefastas que acarrea para el hombre, intentar violar las leyes y los ciclos planeados por Dios.

Al crear a la mujer, puso Dios en ella una maquinaria reproductora sujeta a ciertas leyes:

a) Esta maquinaria fue diseñada para ser fértil solamente unos cuantos días de cada mes, durante unos cuantos años de su vida.

b) Las leyes que rigen esta maquinaria hacen que el mecanismo hormonal prepare el cuerpo y la mente de la mujer para tener relaciones en los días fértiles y no así en los infértiles.

Con estos ciclos sabiamente diseñados, Dios planeó que las mujeres no pudiéramos tener ochenta hijos, sino cuando mucho… unos quince, y esto suponiendo mucha juventud, mucha salud y relaciones sexuales muy, pero muy frecuentes.

Ahora, siendo realistas… las mujeres cada día se casan menos jóvenes y el ajetreo de la vida moderna hace que las relaciones conyugales se vuelvan más escasas de forma natural en cualquier matrimonio. Estas dos situaciones, ya por sí mismas, harán que nazcan menos niños en el mundo, sin necesidad de ningún método de control de la fertilidad.

Pienso… Si Dios hubiera querido un número menor de hijos, ¿no hubiera sido más fácil para Él, diseñar a la mujer para que fuera fértil cada dos o tres años y no cada mes?

Pero no lo hizo así. Dios, la Sabiduría plena, diseñó a la mujer fértil cada veintiocho días… y con el cuerpo y la mente preparados para las relaciones sexuales justo en los periodos fértiles.

¿Cuáles habrán sido sus pretensiones?

¿Qué se escribieran muchos diarios como el de mi amiga o que las familias fueran más numerosas?

La otra opción que me quedaba, era dejar de creer en la sabiduría de Dios y pensar que en esto sí le habían fallado los cálculos.

El método Billings, como estilo de vida, nos lleva a dudar de la sabiduría de Dios en cuanto a la frecuencia que deberían tener los periodos fértiles: nos observamos, apuntamos, nos cuidamos, huimos de la fertilidad como si fuera una maldición enviada por Dios o , por lo menos, un error de su parte.

Segunda Reflexión: Si Dios es infinitamente bueno…

Si creo que Dios es bueno, entonces no puedo creer que la fertilidad de la mujer, creatura de Dios, pueda ser algo malo, que haya que controlar como si fuera una pasión desordenada.

Definitivamente, la fertilidad es algo bueno y querido por Dios para que existan más hombres que dominen la tierra y que puedan después gozar de la felicidad eterna junto a Él.

Sin embargo, en algunos matrimonios que viven el método Billings como un estilo de vida, la fertilidad se considera casi un defecto, a pesar de que todos sabemos que Dios les dijo a Adán y Eva: “Creced y multiplicaos y henchid la tierra y dominadla” y que nunca les dijo: “Multiplíquense con prudencia, hagan cálculos para que no caigan en la irresponsabilidad”.

Algo curioso sucede en el rito del matrimonio cuando se les pregunta a los novios: “¿Estáis dispuesto a aceptar los hijos que Dios les dé?”

Todos contestamos: “Sí, estamos dispuestos”, pero los que conocemos el método Billings pensamos… “¡sin olvidar nuestra gráfica para evitarlos!”.

En cientos de casos he podido ver, que lo primero que planean los que se van a casar, es en cómo van a controlar la fertilidad, en vez de hacer un plan de cómo van a controlar su egoísmo, su soberbia, su ira… que son mucho más peligrosos para una relación matrimonial.

¿No valdría la pena incluir en los cursos prematrimoniales una sesión de cómo hacer un plan de vida para dominar las pasiones que son algo real, en lugar de enseñarles a controlar una fertilidad que, irónicamente, no saben todavía si existe? Una pasión desordenada nos puede perder eternamente; en cambio, seguramente ninguna mamá se irá al infierno por el simple hecho de haber tenido muchos hijos.

Tercera Reflexión: Los “fallos” del Método Billings

Estoy convencida de que el método Billings es infalible.

Si no tienes relaciones sexuales en los períodos fértiles, es lógico que no concibas un hijo, porque… simplemente, no hay óvulo al que fecundar o las condiciones para los espermatozoides son totalmente adversas.

Entonces… ¿Cómo explicar la existencia de tantos niños concebidos en matrimonios que llevan fielmente el método Billings?

La única explicación que he encontrado, es que Dios es Todopoderoso. Si Él pudo crear a todo el Universo sacándolo de la nada, si pudo hacer que su Hijo naciera de una Virgen, si pudo hacer que nacieran Isaac y Juan el Bautista de vientres ancianos e infértiles, entonces… podrá perfectamente permitir que “falle” el Billings o cualquier otro método.

Sí. Él es capaz de hacer que se rompan las leyes naturales que Él mismo creó, cuando así lo cree conveniente. Es lo que reconocemos con el nombre de milagros.

Esta es la explicación que yo le doy al hecho de que nazcan, de pronto, hijos a mujeres con las trompas ligadas, a mujeres que toman anticonceptivos, a mujeres con dispositivo intrauterino y a mujeres que llevan fielmente el método Billings, absteniéndose de tener relaciones sexuales en los períodos fértiles.

¡Claro! Si Dios considera que un hijo va a ser una bendición para ese matrimonio, puede servirse de que fallen las pastillas, que se desliguen las trompas, que se mueva el dispositivo, que la mujer no se dé cuenta de que está fértil. Tiene el poder para hacerlo y lo hace, porque ama al hombre y quiere lo mejor para él.

Todos esos niños, son milagros permitidos y queridos por Dios.

Cuarta Reflexión: ¿Puede ser un hijo, el producto de una irresponsabilidad?

¡Eres una irresponsable!

Estas fueron las palabras con las que una tía “me felicitó” cuando supo que estaba esperando a mi cuarto hijo.

Una amiga de ella que estaba ahí presente, fue la que intervino a mi favor diciendo: realmente es muy afortunada, mis dos hijas no han podido tener bebés y llevan muchos años buscándolos.

Aunque yo lo sabía en mi interior, una vez más me sorprendió escucharla. ¿Cómo es posible que algunas nos quejemos de nuestra fertilidad y nos intentemos escapar de ella, con nuestra gráfica del método Billings, mientras hay cientos de parejas que mueren por tener un hijo y no lo consiguen por más tratamientos hormonales, operaciones quirúgicas y experimentos que hacen por lograrlo?

¿Por qué Dios permite esas diferencias tan extremas? ¿No sería más justo que todos pudieran tener el mismo número de hijos?

Eso es un misterio, pero si creemos realmente que Dios es sabio y bueno, creeremos también que lo permite por razones sabias y buenas.

¿Qué razones podrá tener Dios para permitir que existan matrimonios estériles mientras hay otros demasiado fecundos?

Las razones de Dios deben de ser muchas y muy variadas, pero una razón buena para permitir que un matrimonio sea muy fecundo es simplemente para que el mundo se llene de hombres y mujeres santos y se los otorga a aquéllos que cree capaces de educarlos para la santidad.

Pero existen más razones: en el medio rural de todo el mundo, los hijos significan el apoyo y la fuerza de trabajo necesarias para la supervivencia de toda la familia. Ellos agradecen a Dios su fecundidad.

Por supuesto, sé que también existen matrimonios fecundísimos que viven en la miseria total, como es el caso de cientos de familias en la India. Éstas tienen una misión importantísima y es la de abrir los ojos a todos aquellos que tienen de sobra y dicen que no pueden mantener un hijo más. Dios quiere que se despierten en ellos los sentimientos de generosidad y solidaridad que les ayudarán a su salvación eterna.

¿Y los matrimonios estériles?…

En algunos, puede ser que Dios permita su esterilidad para que ellos como matrimonio, tengan el tiempo suficiente para dedicarse a la extensión del Reino de Cristo a través de obras apostólicas o humanitarias.

También podría ser que Dios permitiera la esterilidad en un matrimonio para despertar en ellos la generosidad que implicaría adoptar aquellos hijos no deseados por otros.

Otra razón puede ser, para demostrar con éstos ejemplos a la humanidad entera, que un hijo es siempre un don de Dios y no un derecho de todo matrimonio que quiera tenerlo…

Podemos evitar la vida, pero no tenemos poder para darla. En el dar la vida a un ser humano, tiene que haber forzosamente una intervención directa, una acción voluntaria de Dios.

El hombre, por más que se esfuerce por engendrar un hijo, si Dios no le concede el don de la vida… ese hijo no nacerá.

Si es cierto que Dios es el dueño de la vida y que es el único que puede concederla, entonces, un hijo no puede ser nunca producto de un accidente de la naturaleza o de la debilidad de hombre, sino que siempre será una acción voluntaria de Dios, que desea que ese hijo nazca a la vida.

Entonces… ¿Qué sentido tiene llevar el método Billings? ¿Para qué tanta continencia, tantos miedos, tantas recriminaciones que genera en una pareja? ¿No sería más fácil aceptar de antemano, con humildad, el Plan de Dios en mi vida, aceptar mi fecundidad o esterilidad y vivir con una total apertura mi vida conyugal tal como Dios la ordenó desde el principio?

Después de todo, si concibo un hijo, será porque Dios así lo quiso, pues solo Él es el dueño de a vida.

Quinta Reflexión: Si es cierto que Dios ama a cada hombre y lo ha elegido desde la eternidad para una misión insustituible…

La fe nos dice que Dios tiene un plan para cada hombre. Nos dice que cada ser humano que llega a la vida ha sido pensado y amado por Dios desde toda la eternidad.

Esto significa que cada niño, cada niña que llega al mundo, tiene una misión irremplazable en este lugar; que cada niño está llamado a conocer a Dios y a gozar eternamente de su presencia en el Cielo.

Si hoy quitaran esta parte de la fe y nos dijeran que no es cierto, que somos sólo un accidente de la naturaleza, una irresponsabilidad de nuestros padres….¿Qué sentido podría tener la vida?

Entonces, si es cierto que todos hemos sido pensados y amados por Dios, si es verdad que cada niño que nace tiene una misión irremplazable… ¿Con qué cara puedo yo decirle a Dios que no deseo traer más hijos al mundo? ¿Con qué cara le puedo decir a Dios que no quiero que esos niños en los que Él ha pensado desde siempre, lo lleguen a conocer?

¿Con qué cara podré ver a Dios el día del juicio cuando me diga que Él había pensado en doce hijos míos como doce grandes apóstoles, pero yo sólo acepté darle cinco, porque “me dio flojera empezar de nuevo con los pañales”?

¿Con qué cara podría decirle a ese hijo mío, al que todavía no conozco, que no voy a permitir que venga al mundo, porque “ya no cabe en el cuarto de sus hermanos”?

¿Cómo le puedo negar el derecho de conocer a Dios, de convertirse en templo del Espíritu Santo, de llegar al Cielo y gozar de una felicidad eterna?

¿Cómo puedo negarle la vida a alguien por flojera, por egoísmo o por no confiar lo suficiente en Dios?

¿Cómo puedo negarle al mundo la oportunidad de que un hijo mío haga algo bueno por la humanidad, porque no permití que éste naciera?

Sexta Reflexión: Si la Divina Providencia existe…

La fe nos dice que Dios, en su infinita Bondad, Poder y Sabiduría, permite aquéllo y sólo aquéllo que puede ser bueno para la salvación del hombre, pues Él sabe cómo sacar del mismo mal, un bien mayor.

Si es verdad esto, si es verdad que Él es mi Padre y es Todopoderoso, entonces, no va a permitir que suceda algo contrario a mi salvación. De hecho, ni siquiera permite que el demonio me ponga tentaciones que yo no pueda vencer.

Entonces, si Él me manda un hijo al que yo no deseaba ni buscaba, porque me sentía incapaz de educarlo, debo confiar en que Él mismo verá la manera de concederme todo lo necesario para darle a ese hijo la educación y el cuidado necesarios, para que pueda ser capaz de llegar al Cielo a gozar eternamente de su Gloria.

Por ejemplo, supongamos que la razón por la que yo no quiero tener otro hijo, es porque vivo en un departamento muy chico y sé que los niños necesitan espacio para correr. Supongamos que Dios me lo manda aunque yo haya hecho “tejes y manejes” para evitarlo. Entonces, si creo en la Divina Providencia, puedo estar segura de que Dios me concederá la gracia de tener un parque cercano o amigos que nos inviten a jugar a sus jardines.

Dios mejor que nadie, sabe lo que los niños necesitan. ¡Él los inventó!

Si creemos en la Providencia divina, debemos confiar en Dios. Él es nuestro Padre. Él nos dará todo lo que necesitemos: llámese pobreza o riqueza, llámese salud o enfermedad, llámese fertilidad o infertilidad, llámese exceso de tiempo para convertir al hijo único en un super-hombre o llámese falta de tiempo para que los quince hijos aprendan a compartir, a ayudar, a sacrificarse por el otro. ¡Todo lo que Él permite es bueno y está encaminado a nuestra salvación!

La única condición que Dios nos pone para darnos todo lo necesario es “Buscar primero el Reino de Dios”, es decir, esforzarnos por cumplir su Voluntad en el estado y condición donde nos encontremos.

La cosa cambia cuando voluntariamente no cumplimos la Voluntad de Dios, pues entonces, nuestra confianza no la podremos poner en Dios y la tendremos que poner en cosas tan inestables como el alza de las acciones en la Bolsa o en las tasas de interés bancario, o en una empresa que hoy puede estar bien y mañana mal… ¡Eso sí es para ponerse a temblar!

Séptima Reflexión: Un hijo siempre es un don

Los hijos, buscados o no, siempre son un don, una bendición, un regalo maravilloso de Dios.

Llevo diez años de matrimonio, diez años de vivencia intensiva del estilo de vida Billings y tengo cinco hijos.

Los dos primeros fueron concebidos “medio cumpliendo” las reglas del método Billings. No buscábamos al hijo, porque, según nosotros, como todos los recién casados, “todavía no era el momento adecuado”, pero sabíamos que estábamos rompiendo las reglas en días posiblemente fértiles: En vez de seguir la regla que dice “un día sí y un día no y por la noche”, era “un día si y otro también a cualquier hora”.

Estábamos “abiertos” a la concepción, pero… en los días francamente fértiles guardábamos continencia. Ahora me pregunto: ¿Para qué? ¡De cualquier forma quedé embarazada! Hubiera sido mucho más enriquecedor para los dos, sabernos abiertos totalmente a la vida y entregarnos sin reservas y sin la angustia de: ¿Será el día tres? ¿Me habré observado bien? ¡Qué susto!

Los dos son unos niños maravillosos. Dios sabía lo que hacía al mandármelos.

A mi tercera hija, que es una preciosura, la encargamos voluntaria y conscientemente. Recuerdo ese momento como el más feliz de mi vida matrimonial. Era pleno día cúspide, sabíamos que estábamos concibiendo un hijo. No hubo reservas, ni miedos, ni nada que limitara nuestra entrega mutua. ¿No debía de ser eso lo normal en la vida matrimonial? Y yo, en diez años de matrimonio, lo he experimentado una sola vez. ¡Qué desperdicio!

Mi cuarto hijo y mi quinta hija, fueron concebidos no sé ni cómo ni cuando. Total continencia en días fértiles y posiblemente infértiles. Exagerábamos las reglas del Billings a “un día no y otro tampoco” antes del período fértil y en vez del: 1, 2, 3, 4, era: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y por la noche, después del día cúspide.

¿Para qué? Dios nos mandó a dos hijos preciosos, que han sido una verdadera bendición. Él sabe lo que es bueno para nosotros. Nosotros no nos sentíamos capaces de mantener y educar a un hijo más y Dios nos consideró capaces, confió en nosotros y se ha encargado de darnos todo lo necesario.

Somos bienaventurados. Los hijos son una bendición y no un castigo de Dios. Hay que perder el miedo a los hijos. El miedo al hijo estropea las relaciones conyugales. Un hijo es lo mejor que puede suceder y Dios no nos mandará más de los que Él quiera, guiado por su infinita sabiduría y bondad. ¿Por qué tener miedo a no ser capaces, a no tener tiempo, a no tener dinero, a no tener salud? El problema es de Dios y no de nosotros, pues Él se ha comprometido: “Buscad el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”.

A pesar de esto, estoy de acuerdo con el refrán mexicano que dice: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Sé que no es algo fácil, pues un mayor número de hijos implicará más trabajo, más cansancio, más sacrificio, menos tiempo para uno mismo, pero todo eso está implícito en el buscar el Reino de Dios y su justicia. Nunca Jesús nos dijo que el camino fuera fácil y si, estando abiertos a la vida, Dios decide, con Sabiduría y Bondad mandarnos muchos hijos, será una manifestación clara de su Voluntad, y no un producto de nuestra irresponsabilidad.

Octava Reflexión: ¿Y los hijos de Francisca?

Una amiga muy cercana leyó mis reflexiones cuando estaban aún en borrador y me dijo:

“No tengo nada que objetarte si pienso en ti, en tu marido y en tus hijos…todos los que llegues a tener. No dudo que sean una bendición, que tengan una misión, que Dios los haya amado desde siempre. Pero…¿y los hijos de Francisca…?”

Francisca es una señora que trabaja en casa de otra amiga mutua. Es madre soltera de siete hijos, cada uno con un padre distinto. Los niños viven “encargados” con la abuela, la tía, la comadre, etc. Muchos días no tienen qué comer y visten harapos conseguidos en las ventas de garage del vecindario.

Su pregunta me hizo reflexionar, pero al final la conclusión fue la misma:

Dejando a un lado los juicios que podamos emitir acerca de la bondad o maldad de las acciones de la madre, su responsabilidad o falta de ella al engendrar dichas vidas; si es verdad que Dios es Bueno, Todopoderoso, Providente y Único dador de vida, no nos puede caber la menor duda de que esos niños harapientos y desnutridos, fueron queridos por Él y tienen una misión importante que cumplir en esta vida.

Humanamente es difícil de entender, pero si creemos en la vida eterna, todo cobra sentido automáticamente. La vida siempre es un don, aunque esté llena de sufrimientos y amarguras, pues es la oportunidad para alcanzar una eternidad feliz junto a Dios.

La vida es sólo un puntito en la eternidad y cualquier sufrimiento vale la pena, para alcanzar esa vida eternamente feliz junto a Dios.

A los hijos de Francisca se les pedirá mucho menos que a otros para alcanzarla. ¡Esos niños también son una bendición, una muestra del amor de Dios por el hombre!

Lo mismo podemos decir de los minusválidos, los deformes, los enfermos mentales, los abandonados, los que mueren de hambre en la India… Todos ellos fueron amados por Dios desde siempre y todos tienen una misión especial e importante en este mundo.

Novena Reflexión: La paternidad debe ser responsable

El término “paternidad responsable” surgió por primera vez de la Iglesia, refiriéndose a la responsabilidad que implica ser padres.

Y el Papa y los obispos han seguido hablando de ello en sus documentos, pero su significado original ha sido desvirtuado por algunos gobiernos y asociaciones que dicen luchar contra la sobrepoblación.

De esta manera, el término “paternidad responsable” se ha convertido en slogan publicitario y , usado de esta manera, nos ha llevado a creer que la responsabilidad de los padres se mide en función al número de hijos y …¡no tiene nada que ver una cosa con la otra!

Lo triste es que esta situación ha engañado a muchos creyentes y no creyentes, a sacerdotes y laicos. Ha disfrazado la verdad, escondiendo bajo la palabra “responsabilidad” al egoísmo, a la sexualidad desenfrenada, al materialismo, a la comodidad…

El término “paternidad responsable” entendido como “pocos hijos para darles mucho” es un engaño, pues algunos de los que lo siguen, justamente lo hacen por no asumir una nueva responsabilidad, ya sea por flojera, por egoísmo, por falta de generosidad o por falta de confianza en Dios.

Sin embargo el término es muy valioso cuando se le da su primer significado que se refiere a hacerse responsables de los hijos que se tengan. De esta manera, la paternidad responsable se ejerce una vez que el hijo nace y no impidiendo que éste nazca.

La “paternidad responsable” no consiste en limitar el número de hijos, sino en asumir la responsabilidad, desde el momento de la concepción, de educar y amar a ese hijo con el esfuerzo, el tiempo, el trabajo, el sacrificio que sea necesario.

Si un matrimonio no desea asumir esa responsabilidad…¡que se abstenga de tener relaciones!

Pero si “a-priori” se ha asumido dicha responsabilidad y se confía en que Dios suplirá nuestras limitaciones, entonces… ¿por qué abstenerse de los goces propios y exclusivos del matrimonio, exactamente en los días en que el organismo está preparado para ellos?

Es cierto que sería irresponsable aceptar una nueva responsabilidad cuando se ve claramente que no puedo cumplirla. Pero la responsabilidad de una nueva vida sólo la puede dar Dios y la da con una promesa: “No os preocupéis… vuestro Padre que está en los Cielos ya sabe que necesitan. Busquen el Reino de Dios y todo lo demás se les dará por añadidura”, que en otras palabras significa: “Yo te daré lo que necesites. Confía. Soy Todopoderoso y te amo.”

Es cierto… es “menos malo” no aceptar la responsabilidad, que aceptarla y no cumplirla. Pero sin duda, lo mejor es aceptarla y cumplirla ¿no es cierto?

Décima Reflexión: ¿Cuál puede ser una razón grave?

El Santo Padre, quien conoce muy bien a Dios, nos dice que es lícito usar el método de la continencia periódica para espaciar los embarazos, cuando exista una razón proporcionalmente grave que así lo amerite. ¡Ojo!, nos dice “es lícito”, pero no nos dice “es recomendable” o “es obligatorio” y nos habla de “espaciar” mas no de “limitar”.

En todos los documentos de la Iglesia alrededor del tema, desde la Humane Vitae hasta la Evangelium Vitae pasando por la Familiaris Consortio y el Nuevo Catecismo, se habla de que una “razón grave” puede ser: económica, social, fisiológica o psicológica, pero no se especifíca cuantitativa ni cualitativamente, es decir: no se aclara qué tan pobre o qué tan enfermo o qué tan loco tiene que estar uno para que sea lícito espaciar los nacimientos.

Y como no se aclara, el deseo de “ser responsables” de acuerdo al slogan, ha hecho que muchos matrimonios crean que una razón grave puede ser:

– “el no poder mandar a los hijos a una escuela costosa” ¿Qué sabemos nosotros si el ir a esa escuela les ayudará para su salvación? Si Dios lo quiere y sabe que esto es indispensable para la salvación de los hijos, ya se encargará Él de que podamos conseguir una beca.

– “el no podernos ir todos los años a Disneylandia” ¿ Nos enriquece Disneylandia de tal manera que sea indispensable para la salvación? ¡San Agustín no la conoció y sin embargo se fue al Cielo!

– “el no tener una casa suficientemente grande para que cada hijo tenga su recámara con baño y vestidor” ¿ No será más enriquecedor para los niños el aprender a convivir en un espacio más pequeño?

– “el no tener tiempo suficiente para llevar a todos a clases de karate, computación, tenis y todo lo necesario para ser super-hombres” ¿No será más santificante el convivir en casa y aprender a compartir a mamá con los otros y a ayudarse mutuamente?

– “el no tener paciencia suficiente para lidiar con más de dos” ¿No es la paciencia un fruto del Espíritu Santo? ¿No deberíamos confiar en que Dios nos la dará, si sabe que la necesitamos, en que vendrá incluida con el siguiente hijo?

– “el no tener tiempo para atender a todos como a mí me gustaría” ¿Y cómo le gustaría a Dios que yo los atendiera? Las mamás siempre tendemos a la sobreprotección y tal vez Dios quiere que nuestros hijos aprendan a ser autosuficientes más rápido por alguna razón que Él conoce y nosotros no.

Nosotros no lo podemos saber, pero Dios lo sabe todo y nos ama. ¿Por qué no dejarlo decidir a Él si nuestra razón es grave o no? El camino fácil es poner cualquier pretexto de gravedad. ¡Hay que aprender a confiar en su Divina Providencia, cuidando solamente el poner todo de nuestra parte, para cuidar y educar a aquellos hijos que Él, guiado por su Bondad y Sabiduría, nos mande!

Esos hijos serán una muestra clara de su Voluntad, una prueba viviente de cuál es la misión que nos tiene encomendada desde toda la eternidad.

A pesar de todo lo dicho, estoy de acuerdo en que pueden existir razones verdaderamente graves, por ejemplo:

– “mi matriz está destrozada, me pongo en peligro de muerte con un embarazo”.

– “mi marido y yo tenemos serias desavenencias y pleitos continuos”.

– “estoy en tratamiento psiquiátrico pues tengo un problema emocional grave”.

En esos casos, no se puede asumir la responsabilidad de cuidar y educar a un hijo y por lo tanto, puede recomendarse la continencia y tal vez no sólo periódica, sino total y permanente, pues lo contrario sería un atentado contra la misma vida.

Pero… ¿continencia por miedo al sacrificio que traerá la concepción de un hijo? Eso tiene mucho de egoísmo y poco de amor. Este sacrificio sería tan vano como el de las mujeres que dicen “sacrificar” su maternidad por mantener una figura esbelta.

La continencia por miedo al hijo, puede ser más egoísta que la misma píldora: eso de tener que tomarse diariamente y sin falta, unas pastillas que engordan, sacan acné, generan hemorragias, destruyen el sistema hormonal y lo peor de todo, anulan la posibilidad de recibir a Jesús sacramentado, sólo por complacer a un marido que no quiere más hijos, es más difícil y arriesgado sin duda alguna, que negarse a tener relaciones en los períodos fértiles.

Del mismo modo, podría resultar menos egoísta el ser capaz de arriesgarse por amor al marido, a una operación de ligado de trompas o de vaciado de matriz que le generarán unas molestias horribles física y psicológicamente.

Usar el método Billings sin tener una razón grave para evitar el embarazo, puede ser tanto o más nocivo que los métodos artificiales, pues además de ser un camino más fácil, deteriora la comunicación en el matrimonio y genera unas relaciones “semi-obligadas” y poco satisfactorias, como se ve en el diario de mi amiga.

El método Billings no es malo, pero no debe ser un “estilo de vida” sino solamente un “rómpase el cristal en caso de emergencia” para recurrir a él en los momentos aislados de la vida matrimonial en los que exista una razón verdaderamente grave para no tener otro hijo.

Valdría la pena preguntarles a todos los matrimonios que creen santificarse por llevar el método Billings ¿Cuál es tu “razón grave” para no desear más hijos?

También deberíamos preguntarles a algunos promotores del método, si no se sienten mal de hacer creer a los jóvenes próximos a casarse, que para ser “responsables” deben “controlar” el don mas grande que han recibido de Dios, el de ser capaces de ser co-creadores con Él.

¿No sería mejor utilizar todos sus esfuerzos y recursos, humanos y materiales, para convencer a los hombres de que deben confiar en Dios Padre, Sabio, Todopoderoso, Providente y Bueno?

Decimoprimera Reflexión: La continencia como medio de santificación

La continencia voluntaria de la pareja puede ser un excelente medio de santificación, cuando está basada en el deseo de formar la voluntad, hacer un sacrificio por alguna causa noble, mejorar las relaciones de la pareja o reparar las penas merecidas por el pecado.

Pero… cuando está basada en el miedo a tener otro hijo por falta de generosidad, no sirve como medio de santificación.

Hay gentes buenas que desean ser fieles a Dios, a las que por desgracia, las presiones sociales les han hecho creer que su continencia basada en deseos materialistas es un sacrificio con el que agradan a Dios.

Las parejas que desean utilizar la continencia periódica como medio de santificación, deberían poner una fecha fija para su continencia, por ejemplo todos los viernes o toda la cuaresma y no fijar esas fechas en función a los periodos fértiles, pues el miedo al hijo puede estropear o enturbiar su trabajo de santificación.

Decimosegunda Reflexión: ¿Es el método Billings un mal necesario?

Existen organizaciones buenas como WOOMB, que promueven el método Billings entre las masas, para contrarrestar la acción de las autoridades anti-natalistas.

Es verdad, si el método no se promueve, entonces la gente caerá en el uso de anticonceptivos o en el aborto que tienen peores consecuencias.

Pero…¿Es el Billings lo que debe promoverse o la generosidad y la Confianza en Dios?

Cuando le preguntaron a Jesús acerca de por qué Moisés aceptaba el repudio, Él dijo: “Eso era por la dureza del corazón del hombre, pero en un principio no fue así…Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Jesús contestó esto, no porque creyera que el corazón del hombre había cambiado, sino porque sabía que nos iba a dejar el Sacramento del Matrimonio, mediante el cual, el mismo Dios ayudaría al hombre a ser capaz de cumplir con la indisolubilidad y la unicidad de la unión conyugal.

El hombre no había cambiado, pero antes estaba solo y ahora contaba con la fuerza del Sacramento, con la fuerza del mismo Dios.

¿Será acaso que ahora se promueve el método “debido a la dureza del corazón del hombre”? ¿Es la promoción indiscriminada del mismo, un mal que se permite para evitar otros peores? ¿No es el Sacramento lo suficientemente poderoso como para también ayudar a la pareja a confiar en Dios en este aspecto? ¿Tendrá que venir Jesucristo de nuevo para instituir un nuevo Sacramento que ayude a los matrimonios a confiar en la mano Providente de Dios?

¡No es posible! La gracia del sacramento es suficiente.

Lo que sucede y deberíamos de aceptar, es que nuestra fe es muy débil y preferimos creer en las erróneas y falaces teorías Maltusianas, las cuales, a pesar de haber sido desmentidas miles de veces, siguen asustándonos con sus historias de un mundo superpoblado e incapaz de alimentar a todos.

Aquí transcribo algunas citas del Evangelio que me encontré cuando andaba en mi crisis de conciencia y todas ellas me confirmaron mis conclusiones:

· “El que recibe a uno de estos pequeños, a mí me recibe…”

· “No os preocupéis por lo que habéis de comer…pues vuestro Padre Celestial ya sabe lo que necesitan…”

· “Busquen el reino de Dios y todo lo demás se os dará por añadidura”

· “Todo lo que hicisteis a uno de ellos, a mi me lo hicísteis”

· “¡Ay de aquél que rechace a uno de estos pequeños, pues los ángeles que los cuidan miran la gloria de Dios!”

· “Recibiréis el ciento por uno en esta vida y después la vida eterna…”

No encontré ninguna que dijera: “Procread y multiplicaos con responsabilidad, no vaya a ser que vuestra generosidad le gane a la Providencia de Dios”.

Decimotercera Reflexión: Lo que el Dr. Billings nos dice…

Mientras mi conciencia me gritaba que no estaba bien el estilo de vida Billings, cayó en mis manos el libro “El Amor es más fuerte” en el que el autor en la pág 208, cita al Dr.Billings, quien advierte:

“Es particularmente desaconsejable, en los primeros años del matrimonio, que los momentos de experiencia sexual sean determinados por la infertilidad mas bien que por la inclinación natural. Además, la evasión del embarazo en esta época, es notablemente peligrosa para la estabilidad del matrimonio” (Método de la ovulación, ed. Paulinas, México 1976)

¿Por qué no nos dicen eso en los cursos del método Billings?

Conclusión final: El mundo necesita hombres y mujeres santos

Si de verdad creo en el valor de la vida…

Si de verdad creo que Dios es Todopoderoso y que es el único dador de vida…

Si de verdad creo en su Divina Providencia…

Si de verdad creo en la vida eterna…

¿Qué razón puede ser tan grave como para que sea preferible no permitir que un nuevo ser humano tenga la oportunidad de gozar de la felicidad eterna junto a Dios?

¿No será un grave pecado de omisión dejar de traer un hijo a la vida, pudiéndolo haber hecho?

En cierta ocasión la Madre Teresa de Calcuta dijo:

“Los hijos son como las estrellas…
nunca podremos decir que hay demasiados.”

Y es verdad. Nunca serán demasiados, porque la situación actual del mundo necesita de muchos hombres y mujeres santos que enseñen la Verdad a toda la humanidad. Y si no los engendramos los católicos….¿quién lo hará?

Termino retomando las palabras preferidas del Santo Padre: “¡No tengaís miedo!”.

Si de verdad creo en Dios, no puedo desconfiar de Él, no puedo tener miedo, ni siquiera ante la posibilidad de la enfermedad o la muerte, pues Él mismo, con su Pasión, nos enseñó que cualquier sufrimiento vale la pena con tal de conseguir la vida eterna. Y la única manera de que nuestros hijos la alcancen, es permitiéndoles nacer.

“ Las familias numerosas son un signo de bendición divina y de la generosidad de los padres”. (cf GS 50, 2)

mataron un arbol sagrado… de 600 años

11 de agosto de 2010

Es sabido que muchos pueblos siempre han tenido un respeto cuasireligioso a los venerables y a veces milenarios árboles… Son un símbolo de vida perenne y también han tenido significación semisagrada… El árbol más conocido en España es el Arbol de Gernika, el cual es considerado como emblema de los fueros,  tradiciones y libertades del pueblo vasco.  Hay… o mejor, había en Asturias, concretamente… hasta el año 1879, un árbol gigantesco y con 600 años de vida… pero he aquí que como estaba situado en la prolongación de la calle del rey Fruela… en lo que hoy es la calle Uría de Oviedo, los “progresistas” de la época decidieron destruirlo… Claro que no sólo eliminaron un árbol histórico y monumental… también derribaron un gran templo católico, de estilo gótico, que pertenecia al convento de San francisco… también demolido…. el citado templo o iglesia  fue substituido por el edificio que ocupó la Diputación Provincial… y hoy es sede del autodenominado Gobierno del Principado de Asturias… Lo único que hoy nos recuerda el convento es… el parque de san Francisco…,  y la calle de san Francisco…,en  la cual está la venerable Universidad (dinamitada –esta vez por los “progresistas” del momento, los “revolucionarios” mineros– en 1934, con su biblioteca de más de 50.000 volúmenes y que  comunica la plaza de la Escandalera con la plaza de la Catedral…

Pero… dejemos esta divagación… y volvamos al arbol llamado “El Carbayón”  que  debería estar hoy todavia vivo… si no hubiera sido porque en el año de “desgracia” de  1879… las autoridades municipales consideraron que el árbol mítico de lois astures era un signo contrario  al  “PROGRESO”…

En wikipedia hemos encontrado la siguiente información sobre este legendario árbol:

Éste árbol centenario fue lugar de reunión y paseo ovetenses a lo largo de los años. En 1879 se estaba cerca de finalizar la expansión de Oviedo hacia la zona de la estación de tren y este proyecto, que comprende las actuales calle Uría y calle Fruela, hizo que el árbol quedara en medio.

El 15 de septiembre de 1879 se reunió el ayuntamiento de Oviedo para discutir qué hacer con el árbol, tras el informe del jardinero municipal favorable de la tala. Los concejales se dividían en dos grupos opuestos: los progresistas, favorables a la tala, y los conservadores, contrarios a ella.

Tras dos votaciones nulas, en la tercera, la comisión de «paseos y arboledas» vota a favor de la tala por catorce votos a nueve.[1] El 5 de octubre de 1879 se hizo efectiva la tala del árbol.

En esos días se creó el semanario primero y luego diario El Carbayón, el cuál en su primera edición dice:
Aquí estuvo el Carbayón,

seiscientos años con vida
y cayó sin compasión
bajo el hacha fatricida
de nuestra corporación.
Este pasquín respetad,
si sois buenos ovetenses,
y en su memoria llorad
todos los aquí presentes
por el que honró a la ciudad

curzio malaparte… era alemán… ó medio-alemán

30 de junio de 2010

Días antes de su muerte, Malaparte, que era protestante y había visto su libro La Pelle incluido en el índice en 1949, se convirtió al catolicismo.
Kurt Erich Suckert
curzio malaparte
Kurt Suckert; Prato, 1898 – Roma, 1957

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/malaparte.htm

En La piel Malaparte extiende el gran fresco de la sociedad europea que comenzó con Kaputt, donde el escenario es la Europa del Este. En este caso es Italia durante los años de 1943 a 1945; en vez de los alemanes, los invasores son en este caso las fuerzas armadas norteamericanas. El libro, que representa la triunfante inocencia norteamericana frente al fondo de la experiencia europea de destrucción y hundimiento moral, fue incorporado en el Index Librorum Prohibitorum (Índice de libros prohibidos).
http://es.wikipedia.org/wiki/Curzio_Malaparte

http://es.wikipedia.org/wiki/Index_Librorum_Prohibitorum

El Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum, en español “Índice de libros prohibidos”, también llamado Index Expurgatorius, es una lista de aquellas publicaciones que la Iglesia Católica catalogó como libros perniciosos para la fe; además establecía, en su primera parte, las normas de la iglesia con respecto a la censura de los libros. El propósito de esta lista era prevenir la lectura de libros o trabajos inmorales que contuvieran errores teológicos o morales, y prevenir la corrupción de los fieles. La última edición data de 1948 y, aunque se siguieron incorporando títulos hasta 1961, una provisión de 1966 decretó que no se siguiera renovando.

‘La piel’, de Curzio Malaparte
Una obra clave en la bibliografía del provocador escritor italiano, en la colección de EL PAÍS

M. L. 10/10/2003

Curzio Malaparte (1898-1957) pertenece por méritos propios a ese restringido grupo de autores europeos del pasado siglo que aplicaron su indiscutible talento a irritar a tirios y troyanos. Un escritor que, como Céline o Drieu de la Rochelle, por ejemplo, atrajo las iras y descalificaciones de la gran mayoría de los intelectuales de su tiempo. Sin embargo, su vida y su obra son lo suficientemente extremas y complejas como para evitar descalificaciones apresuradas. Malaparte se afilió en los años veinte al emergente Partido Fascista italiano, si bien en la Primera Guerra Mundial había combatido con el Ejército francés y su Legión Extranjera. Fue expulsado de la organización por su temprana, e insólita entonces, crítica a la ortodoxia mussoliniana. Como corresponsal de guerra irritó también a los alemanes y después a los norteamericanos. Al final de su vida declaró públicamente su simpatía por el comunismo chino y el catolicismo. Fue un gran provocador que además escribió un gran texto sobre los horrores de la guerra: Kaputt, en 1944, y otro, espléndido, sobre la miseria y grandeza de la posguerra: La piel (1949), visión sarcástica y brillante de la vida cotidiana de la recién asolada y liberada Nápoles, novela que podrá adquirir mañana por 2,95 euros quien compre EL PAÍS.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/piel/Curzio/Malaparte/elpepicul/20031010elpepicul_15/Tes

Editan por primera vez en español ‘El compañero de viaje‘, de Malaparte

La obra se desarrolla en 1943 y retrata una Italia rota durante la Segunda Guerra Mundial
Efe / Málaga | Actualizado 28.06.2010 – 05:00

La novela El compañero de viaje, un recorrido por una Italia en descomposición durante la Segunda Guerra Mundial escrita por el periodista y escritor italiano Curzio Malaparte, ha sido editada por primera vez en español por Alfaguara. La historia se desarrolla en 1943, cuando un destacamento de soldados italianos situado en Calabria espera el desembarco de las tropas aliadas, que ya han ocupado la isla de Sicilia, convencidos de que, perdida la guerra, sólo combaten por preservar su dignidad. Entre esos soldados está Calusia, que viajará hasta Nápoles para devolver a su familia los restos mortales de un teniente muerto en combate.

(el diario de córdoba).

Nota de JRANIA: A estas alturas del siglo XXI… incluso los escritos hostiles y descarnados contra el III Reich se convierten en prueba de que… después de todo, por muchos errores o crímenes que cometieran los que perdieron… eran los “crímenes” y “errores” de los mejores… pues los “otros”, que también cometieron “crímenes” y “errores” tuvieron la suerte –relativa– de ganar militarmente…  Pero moralmente…perdieron… La Historia pondrá un dia a cada cual en su sitio… Ya lo está haciendo.  Hace 30 años, CEDADE escribía en las paredes de Barcelona: “Hitler tenía razón…”  ( También lo escribía en lengua catalana)… Hoy ¿quiénes se atreven a pensar lo mismo? Por sorprendente que parezca, algunas personas que subjetivamente se autoproclaman “antihitlerianas”, incluso fanáticamente “filojudías”, llegan a conclusiones políticas semejantes a las del III Reich. Ocurre, como  quien  hablaba en “prosa” sin saberlo,  que hoy hay gente que es de “izquierda” e incluso “atea”, creyéndose de “derechas” y por otra parte, hay “rojos” que sin saberlo se comportan como “fachas”… y hay “fascistas” y “nacis” que son auténticos liberales y practicantes del juego limpio… Conozco “cristianos” que se comportan como los máximos enemigos de la Iglesia Católica… y conozco “filojudíos” que son realmente “nazis” judaizados…  Si he traido  a colación a Curzio Malaparte es porque, como suele decirse, “Dios escribe derecho con renglones torcidos”…


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